jueves 15 de octubre de 2009

Anarquista empadronado: Historia de una estatua viviente.


Revista Generación “Centro Histórico Underground”
Octubre, 2009


Entrevista a Arturo Morales “El Oso”
Por: Víctor García Zapata



El Oso decidió ser estatua viviente hace casi 15 años, pero seguro que nunca imaginó que lo sería tan literalmente como lo es ahora. Y es que nomás atreverse a moverse un poco de donde su permiso estipula, - la acera de 20 noviembre a un costado de Palacio de Hierro - le puede costar que un enjambre de granaderos lo someta y hagan de él lo que bien prefieran. Ya lo vivió, ya lo han correteado y no pocas veces los empleados de la Secretaria de Seguridad Pública lo han amenazado con quitarle su pedestal.

Hijo de ama de casa y vigilante del metro, él siempre quiso ser viajero emancipado, pero ahora una credencial le dice cuando y como puede hacer lo que es: “artista en situación de calle”, según estipula el ridículo padrón en el que el Gobierno del Distrito Federal lo obligó a inscribirse.

En todo caso, si a algo está acostumbrado es a compenetrarse con espacios que luego haya que defender y cuyas batallas no siempre gana. Ya le pasó en la prepa de la UNAM de donde tras varios eventos de protesta no tuvo mas que salir huyendo antes de que lo expulsaran; “Outsider” por convicción, eligió a Prepa Popular Tacuba para continuar estudios y ni un pase directo le dieron, mucho menos un titulo universitario tras su demente puntada de cursar como oyente toda la carrera de Letras Hispánicas en la UNAM, quizás la más extravagante de sus decisiones.

Lo que si le dieron en Filosofía, donde se aposentó para vender libros y mantener sus estudios, fue una buena golpiza que los diarios tuvieron a bien registrar el 24 de abril de 1997. El Oso fue nota a costa de los porros del “chiquilín” de la Fresno. También fue chivo expiatorio y de su tragedia, que lo confinó varios días al hospital, el tristemente celebre Rector Francisco Barnes se colgó para desincorporar a la Preparatorias Populares.

Para esos días llevaba ya 2 años haciendo de estatua en el Centro, a donde dice llegó justo “cuando hubo que decidir de que trabajar y que hacer con mi disciplina”. “Junto con mi compadre Jorge Córdoba, formamos la compañía de danza y expresión corporal Rey Lagarto, logramos varias representaciones interesantes, alguna incluso con el Odin Theatre, pero para la política mexicana el arte popular no es importante, así que elegimos las calles del centro para evidenciar, justo en las entrañas del poder, la falta de respuestas que nos han dado como ciudadanos y como seres humanos”.

“En 1995, casi no había estatuas vivientes ni artistas corporales en las calles del Centro. Solo Humatron y Chimeen, dos que vagaban por ahí y a los que tenemos que reconocerles que nos abrieran camino. Poco a poco las estatuas han ido proliferando, quizás por la necesidad de la gente. Es valido, pero la verdad es que muy pocos conciben su desempeño como algo más que la habilidad para disfrazarse y pararse fijamente. Para nosotros se trata de toda una técnica de transformación del ambiente, queremos que cuando la gente pase por donde nosotros estamos sienta que se le mueve el piso, tratamos de emanar nuestro dialogo interno. Nuestra técnica esta basada en la Danza de imagen interior y el teatro japonés.”

El Oso no se reconoce en ninguna ideología. Le da, si acaso, por el anarquismo sideral, sin embargo, no pocas veces ha sido militante de tiempo casi completo. Acepta, por ejemplo, que, en muchos sentidos y como a muchos otros, él movimiento del Consejo General de Huelga de 1999 – 2000 lo marcó, incluyendo, por supuesto, los 26 días que estuvo en la cárcel. También se regodea en sus días de participación en la autónoma y alternativa Radio Sabotaje. Pero, aun así, no le da por el arte panfletario: “La autenticidad del arte está en acudir al espíritu, para nosotros lo importante es realizar introspección mientras hacemos nuestras presentaciones, es la forma de trascendernos como seres humanos”.

De cualquier manera, siempre ha estado ligado a eventos de protesta. Celebre aquel en el que por performancear justo afuera del Palacio de Bellas Artes, mientras adentro se entregaba el Premio Nacional de la Danza, fue rodeado por quien sabe cuantos militares que lo sometieron cordialmente antes de dejarlo ir. Ya después, sobran las experiencias en defensa del trabajo y territorio: El 21 de marzo de 2008: “De plano nos quitaron, policías muy envalentonados y prepotentes, amparados, según ellos, en el artículo 5to de la Ley de Cultura Cívica. A partir de ahí decidimos agobiar al Gobierno del D.F. con estrategia hormiga. Ir a donde fueran, estar en donde estuvieran. Sacarles firmas y permisos. Conseguimos una mesa de negociación, en donde se nos metió en ese padrón y nos dieron esta humillante credencial. Con la credenciales, Por lo pronto – considera el Oso – se deja en condición de ilegales a todo los artistas y performanceros que van ejecutando su disciplina mientras rolan por el mundo”.

“Ahora lo que pasa es que las autoridades tienen una visión mercantilista para todo. Al arte lo valoran en función de la capacidad de taquilla, ese pretexto nos han puesto funcionarios tanto de Tlalpan y de Casa Talavera , en el DF, como los del IMSS a nivel federal.” Y peor, aun: “Lo mismo pasa con el Centro Histórico, poco a poco lo han ido modificando para ofrecer estudios a artistas jóvenes, quieren hacerlo como un Centro parisino lleno de artistas pero sin gente pobre. Tienen, las autoridades, una concepción fashion, desproporcionada con respecto a la realidad del país y de la ciudad”.

“Con el tiempo he ido generando complicidad con el Centro y sus personajes, nos mantenemos en el anonimato, pero nos vemos y sabemos que hacemos, quienes somos, en que calle estamos. Por eso nos toca, ahora, mantenernos y disputarlo para que sea un espacio mucho más libertario”.

Agosto de 2009

lunes 5 de octubre de 2009

Apoptygma Berzek en México: El arte de picar piedra




Como dicen por ahí: no hay sueño cuya cumplimiento no cueste una buena dosis de sangre sudor y lágrimas. Entrevistamos al par de promotores que consiguieron la hombrada de traer a México a uno de los grupos más importantes de la escena elektro-indie

Víctor García Zapata
2009-09-10•Milenio Diario. El Ángel Exterminador

Después del New’s Divine, la ciudad entró en parálisis, nadie quería rentarnos un lugar, no hayamos donde armar los eventos, lo mismo pasó después de la influenza, la vida nocturna de la ciudad es sumamente endeble”, cuentan Nacho y Gustavo cuando recapitulan la ruta para anunciar lo que por fin lograron: que el legendario grupo del género electro body music, Apoptygma Berzek, toque en México, por primera vez, el próximo 12 de septiembre.

Hazaña nada sencilla si se considera que, además de todo lo anterior, estos dos promotores tienen poco que ver con los monopolios que administran el repertorio de opciones culturales de la ciudad, y, por el contrario, se han movido siempre en una independencia nada “indie”, ya que son menos grandes que las grandes, aunque traten de comportarse igual.

“Empezamos —cuentan— armando tocadas en nuestros barrios (Tláhuac e Iztapalapa), con las bandas de los cuates, la nuestra se llamaba Lucha Autónoma. Ya después, un compa nuestro viajó a España y conoció a Sin Dios, que era un grupo muy importante de hardcore punk. En 1999 logramos traerlos para una gira por varias ciudades del país.

“Con el tiempo hemos ido aprendiendo a armar mejores tocadas y hemos caído en la cuenta de que eso nos da la oportunidad de dedicarnos a lo que nos gusta: difundir la cultura alternativa, apoyar proyectos sociales y reivindicar nuestra identidad. Desde entonces hemos organizado tocadas y conciertos como The Last Dance (dark wave, EU), David J (Bauhaus), Electroduendes (Pink, Estado español), Active Minds, y algunos míticos como los de 45 Grave (Death Rock, Los Ángeles) y el inolvidable con los Adicts (Punk, Inglaterra).

“Nos hemos influenciado de toda la corriente del Hazlo tú mismo, propia del punk, pero también del vagar de los Situacionistas y la desestructuración del Cabaret Voltaire. Hacemos eventos para vivir, pero también para proponer nuevas formas de convivencia y desarrollo. Aunque nos han tachado de empresarios, lo cierto es que tenemos márgenes acotados de ganancia, pues funcionamos como colectivo y rechazamos a la mayoría de patrocinadores comerciales que se ofrecen para trabajar con nosotros, como Marlboro, por ejemplo.”

Continúan Nacho y Gustavo: “Tuvimos que perseguir a la mánager de Apoptygma durante varios años. Son de los grupos más solicitados de la escena underground y cada vez tocan más en festivales de verano en Europa. Han sido de los grupos históricos del electrónico gótico. Desde hace tiempo incorporaron guitarras, baterías y un sonido más roquero, potente y melódico, sin perder las atmósferas electrónicas. La prueba es que su rola “In this toghether” fue el soundtrack oficial de la serie de televisión ER. Ahora está de gira promoviendo su séptimo disco, Rocket Science, donde se confirman como una de las principales influencias del indie actual. Su discurso sigue siendo crítico a los valores de la sociedad capitalista, acido, orwelliano.

“Por todo lo anterior es un concierto muy importante para nosotros y pronosticamos que será un concierto histórico, no sólo para el público del underground en México, sino para Apoptygma también. Pensamos que es momento de demostrar que el subterráneo no tiene que ser sórdido ni mal organizado, al contrario, pasar del discurso autogestivo a la acción implica no dejar de explorar cómo se pueden hacer mejor las cosas. No dejar de ser creativos, todo eso es la actitud “do it yourselves” que nos mueve a hacer las cosas. Toda esa actitud la plasmamos en las luces, las pantallas, el sonido, el local (en este caso será la Expo Reforma) y en todo lo que rodeará el concierto de Apoptygma Berzek.

“No dudamos que muchos digan que ya no somos punks, pero nosotros decimos que, aunque hemos explorado nuevas formas, tenemos los mismos fines: colectivizar las formas de hacer las cosas, disputar la organización de conciertos que en México está acaparada por una empresa y su complicidad con los gobiernos, dar empleo digno, promover cultura, seguir generando los recursos que serán para nosotros mismos, picar piedra.”

Para mayor información sobre el concierto de Apoptygma Berzek: www.theunder.org.

Víctor García Zapata

lunes 27 de julio de 2009

Wilco y Son Volt: de la nada al culto.


Víctor García Zapata

Milenio Diario.
26/07/09

Seguro que cuando Jay Farrar y Jef Tweedy desencadenaron el movimiento “No depressión” en 1990, no imaginaron ni que este tuviera justificantes económico -sociales propicios para su desarrollo veinte años después, ni que ellos, cada uno por su lado, serian vistos como sus indiscutibles forjadores. Hoy, ambos fundamentan su vigencia en sendos álbums recién editados, el primero con Son Volt y el segundo a nombre de Wilco.

Su escepticismo estaría justificado. Cuando adolescentes ninguna trayectoria de vida a su alrededor había sido exitosa, la crisis de las reaganomic estaba en su apogeo, los videojuegos alienaban a quien se dejara obnubilar por packman, y el escándalo Irán – Contras (Trafico de armas ilegal promovido por la Casa Blanca) hacia decaer la moral de los bajos mundos estadounidense a tres pisos del subsuelo en el que de por sí se encontraba.

En un principio su rebelión no generó mucho impacto mediático, fue opacada por la que en Seattle por razones muy parecidas desencadenaron los marginados del “grunge”: Nirvana, Pearl Jam y compañía. Pero cada movimiento tiene sus características y sus tiempos: Los de Seattle llevaban el smog de la ciudad a flor de piel, con antecedentes penales casi todos y revolucionaron con la furia como esencia. Tweedy y Farrar crecieron en las praderas, la tranquilidad rural se les percibe por los poros, nunca anduvieron hacia la auto destrucción y han sobrevivido hasta hoy para reclamar su relevancia como canal de expresión musical.

Se conocieron en Belleville, Illinois, dieron vida al combo “Uncle Tupelo” y a finales de los 80 atinaron en lo musical y el contenido para generar un discurso capaz de permear a más de un puberto confundido. Retomaron el ánimo y el concepto “No depresión” que los Carter Family popularizaron en plena debacle económica post 1929 y cual “my generation” de The Who sentenciaron: “Voy a donde no haya depresión, a una mejor tierra, dejo este mundo de problemas, mi casa está en el cielo, hacia allá voy”. Todo dicho con una tremenda audacia para romper campiranos ritmos tipo The Byrds o Johny Cash con guitarrazos distorsionados onda el Television de Tom Verlaine. De manera inmediata reactivaron el concepto Alt-country que por esas fechas también replicaron The Jayhawks, y Whiskeytown con todo y Ryan Adams y la tradición de la “americana” de Parsons, y Willie Nelson, entre otros. s En 1994 partieron a Tupelo en dos y ampliaron aun más las opciones musicales de los escuchas, de los gritadores y de los tocadores.

Desde entonces – mediados de los 90- para acá no han dejado de crecer las colectividades “No depressión” pasando ya de ser un movimiento emergente a constituir una comunidad consolidada. Con tan solo un pequeño zambullido en www.nodepression.com es fácil notar tanto la importancia de Farrar y Tweedy como la inmensa música que a diario se produce con base en atmósferas rurales, violines, guitarras acústicas, lamentos tan angustiantes como esperanzadores, todo a nivel de pasto, cantos de raíces. Y no solo, también por ahí se encuentran las cotidianidades que sustentan la comunidad: Seguro de salud para los músicos independientes, encuentros campiranos para escuchar y discutir sobre los contenidos y contextos de la americana y el country alternativo, entre otros modelos de subsistencia de una comunidad que no quiere sucumbir ante las modas.

Los caminos de cada uno evidenciaron las diferencias: Tweddy con Wilco incorporó el metal y el progresivo a los componentes camp(unk)iranos. Se han vueltos celebres en el “indy”, cabezas de cartel en Lollapalooza y Coachella, poco hablan de política, pero mucho bordean la complejidades del andar de viaje y en la calle, las complejidades del rock and roll.

Quizás la joya mas representativa de los Wilco sean los Mermaid Avenue I y II, en los que musicalizan la letras del Woody Guthrie, el legendario trovador y vagabundo de los años 20, que su hija tuvo a bien encontrar en alguna gaveta y compartir con Tweedy. Con la participación del punk – trovero ingles Billy Bragg y la ex 10,000 maniacs, Natalie Merchant, Mermaid es ya un disco clásico del cancionero americano de donde emergió el rolon “Califonia Stars”: Tremendo sermón acústico para la redención y cicatrización de viajes, mal viajes y otros tormentos: “Me gusta soñar que mis problemas se van, en una cama de estrellas californianas, saltar de mis preocupaciones, crear un nuevo día, bajo las estrellas californianas, que cuelgan como uvas en viñeras que brillan y calientan a los amantes como vino amigable, bajo estrellas californianas…”

Por su lado Farrar eligió, con Son Volt, caminos menos arriesgados, más arraigados, menos comerciales, más de culto. Alt country maduro, más político, mas romántico y directo, menos adornado, poco poético, menos retador, más terapéutico. Ciertamente han logrado menos impacto mediático pero han conseguido tal compenetración con las comunidades laterales a los “higways” que nada le piden a la Banda Bostik en Pantitlan.

Las reseñas a los nuevos discos, resultan como pasa con casi todos los discos en nuestros días, sumamente contradictorias: algunas tachan a “The álbum” (Wilco) de ser el disco más flojo de la carrera de un grupo ya grande dentro de la historia del Indie, para otras es el perfecto equilibrio entre el alt country y el pop. Lo mismo pasa con “American Central dust” (Son Volt) que va del “aburrimiento” al brillante regreso de un grupo tradicional que con su disco anterior (The search) intentó fallidamente trascender al collegue rock alternativo. Wilco alardea con el desparpajo del consagrado y hace abundar las ironías. Farrar se confirma como un “trascendentalista” a la Whitman, que no puede dejar de confesarse como el solitario que ve el mundo girar con eterna nostalgia, así lo expresa su primer sencillo y potencial clásico “Down to the wire”.

Hoy, mientras ambos andan de gira, uno en teatros de abolengo de Europa y otro en praderas de las provincias norteamericanas, la comunidad “No depressión” sigue fortaleciendose, dando cabida a nuevos ídolos, (Drive by truckers, por ejemplo) y manteniendo a Twedy y Farrar como los héroes mas allá del bien y del mal, en medio de un país que aun requiere de formulas para afrontar los impactos económicos y morales de su debacle múltiple.

jueves 21 de mayo de 2009

Foro: Movimientos Sociales en Oaxaca. Actualidad y perspectivas.

domingo 8 de febrero de 2009

Mark Lanegan: Sobreviviente del grunge.


Víctor García Zapata

Milenio Diario, 8 de febrero de 2009


El diablo anda suelto. Frenético e imparable Mark Lanegan comienza este año dispuesto a seguir cosechando los beneficios de las fructíferas asociaciones que plasmó en los dos álbumes que editó el año pasado: Saturnalia con The Gutter Twins y Sunday at devil dirt a duo con Isobel Campbell. Se trata de dos obras que vistas en conjunto recogen sus identidades pasadas y dan luz sobre los nuevos caminos por los que podría encauzar su genial y productivísima creatividad musical.

Poco se sabe de este personaje en nuestro país, pero lo cierto es que su ya larga trayectoria lo identifica como uno de tal relevancia que su rastreo equivale a trepar por los árboles genealógicos del rock alternativo estadounidense: Primero por las del grunge y, luego, por las de los oscuros y ásperos caminos del rock de cantinas y cabarets del bajo mundo americano. Sí a principios de los noventas fue clave en la confección del sonido Seattle, hoy es la nítida síntesis entre la crudeza de Tom Waits y la elegancia de Nick Cave. No es poca cosa por donde se le vea y mucho vale revisitarlo.

Nació en el 64 en Ellenburg. Suficientemente cerca de Seattle como para andar por sus calles cada que su familia disfuncional lo orilló a la vagancia, cuando no a la prisión. Hijo de pequeños comerciantes, en sus andanzas se fue encontrando con los entonces “loosers” que luego fueron rockstars y hoy son mitos el grunge: el productor Jack Endino, Kurt Cobain, Elliot Smith, o los Green River de Stone Gossard.

Juntos, con muchos más, utilizaron el rock crudo y guitarrero para construir su propia alternativa de trascendencia y evitar su destino manifiesto como explotados económicamente y alienados en lo emocional. Ninguna otra cosa podrían esperar considerando que Seattle tiene los índices más altos de desempleo, suicidios y enfermedades mentales de Estados Unidos. Nunca pretendieron salvarse más que a ellos, pero ya de paso lograron evitar que el rock sucumbiera a manos del dance y el acid house que por esos tiempos ya conquistaban al sonido Manchester.

La primera trinchera de Lanegan en esta rebelión de finales de los 80 y principios de los 90 se llamó Screeming Trees. No lograron record de nada pero si posicionarse como el atrevido puente entre la psicodelia, el post punk y el grunge gracias un sonido tan crudo como oscuro y ochentero, siempre de garage.

Las permanentes y naturales recomposiciones de los batallones lo llevaron a colaborar con Mad Season con quien grabó el único disco del grupo de nombre “Above” que hoy tiene el carácter de seminal en tanto que fue la plataforma de lanzamiento de Mike Macready hacia Pearl Jam, de Len Stanley hacia Alice Chains y de John Baker Saunders hacia Walkabouts, éstos últimos mucho menos conocidos que los otros pero, sin duda, los más eruditos y exquisitos del circuito.

Cumplido el ciclo de auge del movimiento grunge hacia la segunda mitad de los 90, Lanegan asumió el papel de progenitor y le entregó la estafeta a los Queen of the stone age, emparentando aun más al grunge con el stoner rock, el primero refiere a la frialdad citadina, el segundo a las aridez del desierto. Entre 2001 y 2005 hizo de su vocalista y dicen muchos que aportó buena parte de su sonido.

Su carrera en solitario ha estado siempre en paralelo, aunque en segundo plano. En Bubblegum (2004), su obra cumbre, editada por Beggars Banquet, consigue pendular entre la sordidez y la elegancia, entre el grunge rock de su antes y la irónica balada de su ahora, siempre transmitiendo oscuridad y desnudez emocional. Como era de esperarse, se arropó de colaboraciones de colaboraciones de lato nivel: Izzy Stradlin y Duff Mackagan de Guns and Roses, y la musa de los poetas malditos de nuestro tiempo, Polly Jean Harvey.

Los duetos de los que hoy forman parte, parecen ser colaboraciones tan sólidas como especificas. Como si en ellas resumiera su vertiginosa carrera basada en las exploraciones introspectivas que disparan sus ambientes musicales, y las efímeras pero explosivas asociaciones con talentos excepcionales. La primera aporta retrospección, la segunda abre nuevas veredas.

The Gutter Twins es un dueto con Greg Dulli, otro gigante cuya notoriedad es muy tímida con respecto a su importancia. Sus vidas siempre corrieron en paralelo: mientras Lanegan vivía lo relatado Dulli formaba los Afghan Wings, colaboraba con Dave Pirner (Soul Asylum), Mike Mills (REM) y Thurston Moore (Sonic Youth) en The Backbeat band, para luego hacerlo con David Grohl en los Foo Fighters.

Con la escocesa Isobel Campbell es inevitable caer en el cliché de la bella y la bestia. Mientras con ella él se escapa de las periferias ella con él visita los arrabales. Campbell antes formó parte de Belle y Sebastián que se volvió famoso por aderezar el folk con el indie. Tuvo después algunas experiencias coqueteando con el jazz y pop retro. Encontró a Lanegan buscando a Tom Waits, lo calificó como “una de las voces más especiales de la música actual” y desde entonces trabaja con él como cuando su ídolo Lee Hazlewood trabajó con Nancy Sinatra. En 2006 grabaron “Ballad of the broken seas” (el cover de Hank Wiliams “ramblin man” les salió un rolon) y la experiencia resultó tan acogedora que dos años después reincidieron con “Sunday at devil dirt”.

Mientras que Saturnalia suena al bastardo producto que surgiría de un acostón entre nirvana y sisters of mercy, Sunday at the devil dirt anda por el blues, el trip hopero, el folk. y la “americana”: de Portishead a Bright eyes pasando por Leonard Cohen.

Lanegan encontró las compañías que equilibran sus emociones. Con Dulli comparte créditos y composiciones, con Isobel presta su voz, sus arreglos y su presencia. Ella pierde inocencia, él gana estabilidad. Por ello ahora puede opinar lo que en años sórdidos no le habría pasado por la cabeza: “No creo que sea necesario sufrir para llegar a ser buen músico. Tampoco creo que puedas vivir sin experimentar el sufrimiento, porque eso forma parte de la condición humana. Como escritores a veces podemos arrojar parte de eso en nuestras canciones, pero también podemos arrastrar a ellas los buenos momentos y la esperanza que traen esos buenos momentos”. (Rockdelux, 261)

Como cualquier revolución, la de Seattle provocó mártires y múltiples destinos: Len Stanley y Kurt Cobain murieron trágicamente; Mudhoney y Sonic Youth reaparecen intermitentemente; Eckman y Torgensen (Walkabouts) hacen música finísima pero enclaustrada; Pearl Jam parece conformarse con un merecido lugar en los libros de texto junto a los épicos Dylan, Springsteen, Petty y Young.

Mark Lanegan, en cambio, continua buscando abajo, explorando nuevas rutas, formando colectivos inéditos, generando las condiciones para, en cualquier momento, desencadenar otra revolución.

jueves 20 de noviembre de 2008

London After Midnight en México. Oscuros comunistas...de boutique.


Víctor García zapata
Milenio Diario, 19 de octubre de 2008

Sean Brennan y su concepto London After Midnight son, en varios sentidos, un lugar común del rock dark- gótico: Su andrógina pinta basada en una especie de forzada tristeza en un rostro repleto de maquillaje blanco palidecente provoca más ternura que terror. Tomaron su nombre de otra disciplina artística, en este caso copiaron el de la película de terror de 1927. Son más famosos en México que en cualquier otra parte del mundo, y, entre otras cosas, no se reconocen como góticos y aprovechan cualquier oportunidad para deslindarse de la sub cultura en la que casi todos son, al menos visualmente, iguales a ellos.

Pero, esquizofrenias a parte y la verdad sea dicha, también hay razones para creerlos poseedores de una personalidad propia que les ha redituado en casi 20 años de carrera y en vasto prestigio dentro del “movimiento oscuro”. No por nada el impacto que me produjo verlos el 31 de enero 1997 en el Rockotitlán de Avenida de los Insurgentes. Por lo mismo fue quizás, el portazo masivo en el todavía Salón 21 aquel 18 de septiembre de 4 años después, y por algo ha de estar siendo la alharaca que se ha armado en los bajos mundos con miras a su presentación del próximo sábado 22 de noviembre en el Circo Volador, para presentar el esperado tercer disco de rolas originales de su carrera (el anterior, Odities de 1998, es una colección de remixes)

La calidad de sus discos anteriores fue lo que inicialmente despertó el interés. El primero “Selected escenes from the end of the world” (1996) irrumpió en los circuitos de la música alternativa de aquellos días como el relevante documento musical que revivió el tradicional sonido angustiantemente atmosférico del dark de los 70, considerado como la primera generación, para fusionarlo con elementos de garage, y de death rock, y crear ritmos lo mismo etereos que bailables. De ahí el hit “sacrifice” tan romántica y cursi como propicia para su reproducción en el MTV de la época. Suficiente para alternar con The Cure, Green Day, y otras luminarias en festivales de Verano. El segundo “Psycho Magnet” (1996) es un álbum mucho mejor producido pero con ritmos más ambientales y menos melódicos que terminó por confirmar su relevancia en los circuitos subterráneos pero enterró sus guiños al “mainstreem”. Desde entonces firmaron con la disquera Metropolis, independiente pero con gran capacidad de distribución en todo el país.

Su presencia escénica no es poca cosa. El histrionismo del vegano Brennan y la complicidad de todos los demás, que son miembros itinerantes del grupo, construyen momentos sumamente expresivos en torno a una teatralidad romántica, introspectiva y sórdida que deriva en toda una representación idílica del ambiente underground.

Pero su tercer álbum, “Violents acts of beauty”, editado tardíamente a finales de 2007 es el que confirma que Brennan y su concepto LAM son distintos a la mayoría de los grupos “darkys”. Incluso, las platicas de pasillo del Da Da X del Centro Histórico, el Under en la Colonia Roma entre otros clubs en cuyas pistas de baile sobrevivieron los 9 años de ausencia discográfica, lo revelan como un disco controvertido. Por un lado, porque su estilo rock – dark se desplazó sin recato a una categoría electrónica casi industrial coqueteante con ritmos EBMs (Electronic Body Music) mucho más ligeros y accesibles, aunque, hay que decirlo, que una buena dosis de arreglos guitarreros, flauta y otros vientos, que logran una brillante y enérgica aunque poco ortodoxa producción.

Pero, sobre todo, rompieron esquemas y expectativas porque a costa de un otrora contenido poético en las letras, ahora priorizaron un ideario político que se había mantenido latente pero confuso.

La decadente situación en la que Bush deja al país entero parece haber sido la razón principal por la que Brennan, que tantos cuestionamientos había recibido por iniciar la canción Revenge del primer álbum con el sampler de un discurso de Hitler, decidió aclarar cualquier duda construyendo un posicionamiento directo y panfletario sobre el estado de la cosas.

Ahora no dejó nada en el tintero: Denuncia la caída de la moral y la ética en (“The beginning of the end”), ironiza sobre el pensamiento fascista que los republicanos imponen a su país (“Are you felling fascist”) Amenaza con movilización para romper esquemas tradicionales (“Nothing sacred”) da cuenta de la enfermedad de poder de Bush (“Complex messiah”), advierte la censura y el maniqueísmo (“America is a fucking disease”) y desafía cualquier concepción sobre la responsabilidad de los soldados en la guerra cuando dice: “No me importa si te lastimas, no me importa si estas ciego, si ya es muy tarde para convencerte (de las mentiras para justificar la invasión a Irak) entonces puedes morirte” (“Republic”).

Ya de por sí, el arte del disco anuncia una posición más anarco - comunista que gótica en tanto que sustituye las habituales telarañas por puños en alto y siluetas que refieren al ejercito rojo, pero por si algo faltara, el estupendo cuadernillo incluye un manifiesto que comienza: “Estamos viviendo tiempos de grandes disparidades, en los que nuestro Gobierno lo ejercen corruptos que prefieren ser cómplices de la grandes corporaciones que quieren mantenernos ignorantes y apáticos ante la situación” que sigue: “nos han vendido una idea disfuncional de sociedad que solo alimenta las ansias de poder de los gobernantes a los que nada les importamos” y que termina: “ Ahora es el tiempo de desafiar a nuestros lideres fascistas, estamos en nuestra ultima oportunidad de cambiar el mundo y basar nuestra existencia en los valores de la libertad, el enriquecimiento intelectual y la evolución”.

jueves 13 de noviembre de 2008

lunes 3 de noviembre de 2008

Noche de Halloween: El fantasma de Obama recorre D.C


Víctor García Zapata
Milenio Diario, 2 de noviembre de 2008


Dos sorpresas se llevó Chris Martin las noche del 31 de octubre en Washington D.C. La primera fue que el y sus colegas de Coldplay lograron abarrotar el Verizon Center en plana noche de Halloween. La segunda: que por más que trató de despolitizar el recital lo cierto es que la euforia por la posibilidad de triunfo de Barack Obama en las elecciones presidenciales de 4 días después, perneó irremediablemente en el ambiente del concierto y de toda la fiesta de noche de brujas en la ciudad capital.

Uno a uno Coldplay fue desgranando sus éxitos tipo “Clocks”, “Yellow”, “The Scietist”, “Fix you”, “Viva la Vida”, entre otros acompañados, como siempre de los espectaculares juegos visuales y de luces que acostumbran en sus conciertos, pero ahora fueron acompañados de tanatos disfraces como personajes ficticios pueden encontrase en la cultura popular estadounidense. Está noche cualquier ridículo está permitido y nadie iba a dejar de aprovechar la oportunidad solo por atender a la convocatoria del grupo ingles, por el contrario, se trató de la vitrina especial para lucir los atuendos seleccionados para la ocasión.

Quizás por la emoción de sentirse capaz de desafiar a una de las principales tradiciones de nuestro país vecino, fue que Martin prefirió guardarse sus posiciones políticas para otra ocasión. Pero no pudo escapar del todo. No pocos disfraces incluían algún complemento alusivo a la dupla Obama – Biden, pero además, el jubilo fue más del esperado cuando como por cumplir el requisito el vocalista tuvo a bien decir: “Obviamente queremos que gane Obama, pero ese no es nuestro asunto, nosotros nos dedicamos solo a tocar canciones”.

El concierto contuvo por más de dos horas a más de 20, 000 almas que inmediatamente después explotaron para innundar la ciudad donde se toman las más importantes decisiones políticas del mundo. Tantas identidades pudieron reconocerse que Joaquín Sabina quedose corto: “Picapiédras”, “campanitas”, “princesas Leas”, algunos “Michael Phelps” que murieron de frío, mascaras de “scream” que además de lugar común no dan miedo a nadie, “Marios Bros” que aunque lugar común logran arrancar sonrisas, jugadores futbol que demuestran que el soccer todavía es exótico en estos lares, uno, dos, tres, chapulines colorados ejercidos, obviamente, por sudamericanos matriculados en Georgetown, algún elegante y desafiante Vladimir Illich Lenin, “vaqueros del oeste”, “spiders man”, policías a caballo que no era disfraz pero que sirvieron a todos para tomarse fotos y complejizar aun más el atuendo. No faltaron los piratas cojos con parche en el ojo, pero esta noche fue evidente que la mayoría eligió vivir la vida del magistral “Guason” a la Heath Ledger del último Batman.

Las calles se volvieron ríos de gentes y las ya de por sí multiplicidad de identidades que la migración da a esta ciudad como todas las de Estados Unidos, se multiplicó con la impresionante variedad de disfraces. Pero este año sirvió todo el ritual para evidenciar las expectativas puestas en el próximo martes.

Así que por más que Fox, la cadena de Televisión, se empeñe en denostar Obama tachándolo de “socialista” (ojala) y de “amigo de terrorista”, la noche de “trick or treat” en los alrededores de la Casa Blanca fue el mejor escenario para comprobar que no solo se trata de sacar a Bush si no de entregarle la rifa del tigre a quien genera tantas expectativas como para convertir la noche de disfraces en toda una manifestación política. Un “staffer” de Maccain recorría las calles pidiendo trabajo ante su inminente desempleo, un “Kaney West” saludaba a todos pidiendo el voto por su colega de color”, una “novia” albina caminaba a prisa para casarse con el próximo presidente negro y un “Obama” que pareció haber comprado su mascara en alguna vecindad de la calle de Colombia de nuestro Centro Histórico, provocó ovaciones multitudinarias a su paso. Varias de las esquinas que atraviesan la parte Northwest de la calle M, o en el DuPont Circle fueron el escenario perfecto para que el aglutinamiento provocara el cántico de las tres silabas (O – ba – ma) nomás para pasar el tiempo.

Esta noche la sobriedad que domina a la capital del imperio devino en jolgorio y perdió toda neutralidad política. Seguro que pocas veces algún político se había introyectado tanto en el animo de los jóvenes que poco votan en Estados Unidos, pero a juzgar por la noche de Halloween en D.C. el “afro” de Illinois ha logrado dotar de un animo creativo e innovador a la acartonada política de su país.

lunes 6 de octubre de 2008

James en México: El nuevo reto de las florecillas multicolores.



Víctor García Zapata
Milenio Diario, 6 de octubre de 2008






A Mina L:
"In love, in fear,in hate,in tears,
sit down next to me".



La historia volvió a comenzar en febrero de 2007. Por aquellas fechas Tim Booth anunció en un emotivo manuscrito digitalizado que los James volverían a reunirse en los escenarios después de poco más de 7 años de ausencia. Los boletos para 7 presentaciones en 5 ciudades inglesas se agotaron en tiempo record y Booth y compañía levantaron inconmensurables expectativas en los vastos circuitos del pop inglés.

Un año después presentaron el nuevo álbum “Hey ma” y se lanzaron a la carretera no solo para terminar de reconquistar lo abandonado a principios de siglo sí no para atreverse a pisar territorios inexplorados, como el nuestro, donde muchos pensamos que jamás veríamos en vivo a los que no pocas veces musicalizaron nuestras pistas y marcaron el tiempo al estrobo. Felizmente esperamos hoy a que los próximos 7 y 8 de octubre nos cumplan el capricho de verlos en D.F. y Guadalajara, respectivamente.

Las expectativas puestas en su regreso no son de a gratis. No solo porque se reunieron los 7 miembros originales de la banda, si no porque a la distancia de sus años mozos, allá en los 90, James es revalorado por propios y extraños como uno de lo grupos “pop” con mejor hechura musical y con más capacidad para representar la realidad emocional de quienes sin caer en lo trágico del “dark” o en la agresividad “punk”, sufrieron la decadencia moral, política y económica del régimen de la dama de hierro.

Y es que, surgidos en 1981, los “Jaimes” son uno de los principales productos del prolífico matrimonio entre el post punk encarnado por los Smiths y Joy Division y el dance propio de una ciudad post industrial en donde los jóvenes sustituyeron el sonido de las maquinas paradas por culpa de la recesión económica con ruidos sintetizados. De ahí surgieron decenas de grupos que acapararon cuanto club abrió puertas, no solo en Inglaterra si no también en Estados Unidos: Stones Roses, Inspiral Carpets, Happy Mondays y, los padres de todos ellos, New Order.

De ambientes discotequeros, guitarreros, desgarbados, funkies, acidos y poperos, todas juntas conformaron el sonido Madchester (Mad = loco) que aunque no se trató de un movimiento de protesta si fue el encargado de dar voz a miles de jóvenes que no estaban de acuerdo con las medidas neoliberales de Margaret Thatcher, quien además de apoyar a Ronald Reagan en la guerra fría, se caracterizó por cerrar muchos de los espacios de esparcimiento juvenil. Por ello, las “Manchester parties” se difundían solo de boca en boca en boca y rudimentariamente construyeron uno de los más sofisticados y esplendorosos momentos de la historia de rock pop alternativo.

Papel fundamental en todo esto jugaron tanto la disquera Factory records como el club Fac 51 The Hacienda (1982 – 1997), auspiciado, entre otros, por los miembros de New Order. Constituyeron la infraestructura necesaria para permitir el desarrollo profesional del movimiento. En la Factory, James grabó sus primeros discos y en The Hacienda hizo sus primeras presentaciones. El Club merece una nota aparte pero basta decir, por ahora, que se trató del sitio seminal de la tradición de Ibiza y de los Raves, pues fue ahí donde varios de los Djs, como los Ministry of sound, se volvieron protagonistas a partir de trascender el papel de animadores y comenzaron a basar su repertorio en creativas deconstrucciones de la música indie. Lamentablemente fue cerrado en 1997 y demolido 3 años después.

En medio de todo esto la relevancia de James fue relativamente poca comparada con sus camaradas de genero, pero el tiempo no solo fue añejando sus calidad si no que más temprano que tarde, cuando todos los demás hubieron cedido en su trayectoria, se posicionaron como los sobrevivientes capaces de continuar con la tradición a costa de entremezclar los elementos dance y acid house con buenas dosis de folk, ambient y rock pop.

Recién salidos del horno Morrysey los escogió en 1983 como teloneros de los Smiths y poco después, embriagado de su adictivo ritmo “baggy” gritó a los cuatro vientos que se trataba del mejor grupo del mundo: Exageró, claro está, pero no deja de ser aquella exclamación una muestra representativa de la capacidad de James para ejercer como grupo de culto.

A partir de entonces han grabado 9 discos tan engañosamente comerciales como las florecillas multicolores casiwarholianas que desde hace ya vario años eligieron como imagen corporativa, pues si bien bailable y melodiosa, la esencia de los James tiene mucho de dramatismo introspectivo gracias a la profundidad e histrionismo de Tim Booth, y a los sofisticados y equilibrados arreglos a base de guitarreos atmosféricos (Larry Gott), baterías sencillas (David Byton Power) y recursos de acompañamiento como violín (Saul Davis) y trompeta (Andy Diagram).

La misma complejidad se encuentra en las letras. Lo mismo introspectivas que espirituales que antibélicas que de angustia amorosa, entre otras disposiciones emocionales socavadas por la frialdad capitalista, demuestran en conjunto que fue con plena conciencia que decidieron hacerse tocayos del escritor irlandés James Joyce (1882 – 1941).

Las influencias oscuro – poéticas de otros de sus ídolos, como Leornard Cohen, John Cale, Lou Reed, Patti Smith y la Doris Lessing de antaño, son casi palpables en algunos sus principales hits como “Born of frustration” (1993) o “She`s a star” (1997). Mientras que su adhesión al “baggy” (movimiento juvenil asociado al sonido Manchester) se confirma con solo escuchar la rola favorita de los fans: “Sit Down” (1990), una divertida pieza a ritmos de acid house, con batería funky y una esencia rockera que hace posible el coro repetitivo con el que el reverendo Booth le pide a todos los descorazonados que se sienten junto a el: “los que sienten el aire de tristeza, los que está tocados por la locura y aquellos que se sienten ridículos, vengan a sentarse junto a mi”.

Pero el componente que cierra el circulo necesario para entender a James lo constituye su apareamiento con el padre de la música ambient y creador de Roxy music, Brian Eno. Bajo su producción alcanzaron el clímax creativo a costa de explorar sus capacidades atmosféricas y minimalistas plasmadas en el magnifico álbum “Laid”, que incluye la representativa “say something” y de cuyas sesiones de grabación surgió una colección de improvisaciones estilizadas con intermitentes ruidos electrónicos, experimentaciones vocales tipo “heavenly voices” y otras gracias etéreas. La llamaron “Wah Wah”, fue edición limitada y es hoy una de las joyas más codiciadas del “Manchester sound”. Después de aquella experiencia Brian Eno, con más fundamentos que Morrisey, se refirió a ellos como “descubridores de un lugar musical ubicado entre lo excéntrico, lo romántico, lo disparatado, lo tierno y lo extasiante… cuando los escuchas te encuentras pensado que nunca has escuchado nada parecido pero que provocan mucha emotividad”.

Dos discos de estudio (Millionaires (1999) y Pleased to meet you (2001) y un relevante “grandes éxitos” (1998) después, vino la separación que dio posibilidad a la posterior reunión. En ese marco, grabar “Hey ma” fue, de alguna manera, asumir el riesgo de demostrar que su regreso no apela al éxito fácil de la nostalgia si no también al aprovechamiento de la experiencia para insertarse en los nuevos circuitos y proponer futuros alternativos. Los saldos de la aventura están aun por verse, pero por ahora, vale decir que el nuevo disco suena mas sobrio que melódico, más sentimental que festivo y más reflexivo que alegre, aunque nunca tan lúgubre como “laid”. Refleja que los veteranos “Jaimes” han sabido nutrirse de nuevas propuestas tipo Arcade Fire o Doves, y suena lo suficientemente elegante como para posicionarlos como la conciencia moral de muchos nuevos grupos de Brit pop.

Acostumbrados a la exploración musical y a la trascendencia epocál, es seguro que James tendrá mucho que aportar al meloso pop que domina la actualidad, de cualquier manera, porque negarlo, el simple hecho de aturdirnos con su hits noventeros será, ya de por sí, una experiencia inesperada que mucho hay que disfrutar y agradecer

miércoles 24 de septiembre de 2008

Springsteen en campaña: saldos de una gira.


Víctor García Zapata

22 de septiembre de 2008
Revista Milenio Semanal

Para Aleira:
"Someday girl I don't know when
we're gonna get to that place
Where we really want to go
and we'll walk in the sun
But till then tramps like us
baby we were born to run"
(B.S)

Tras 23 conciertos en los principales estadios de 13 países del viejo continente, incluyendo sendos “sold out” en el Santiago Bernabeu de Madrid y dos en el Camp Nou de Barcelona, Bruce Springsteen regresó a Estados Unidos para la cerrar la gira de presentación de “Magic”, el álbum numero 22 de su carrera.

Y regresó a su tierra por la puerta grande, pues incluso Nueva York, el territorio más sofisticado y cosmopolita de las barras y las estrellas, se le rindió a los pies a su tradicionalista estilo y a su austera presencia. Llenó tres conciertos a reventar en el Giant Stadium de New Jersey que los ínter nautas de youtube como uno de los mejores de la historia. Bruce vuelve a casa confirmando que, apenas unos años después de que parecía estar irremediablemente confinado a un importante sitio en el Salón de la Fama, sigue siendo todo un fenómeno de la cultura popular estadounidense, cuya relevancia trasciende ámbitos musicales e impacta ámbitos políticos y barreras generacionales.

A punto de cumplir 69 años el próximo 23 de septiembre, parece estar mejor que nunca. Se sabe maduro y plenamente introyectádo en el animo de una buena porción de estadounidenses. Toma los escenarios con la tranquilidad y grandeza emocional para enfrentar cada uno de sus conciertos con la misma o más intensidad que le imprime a cada presentación desde 1973, cuando salio a la luz con su primer disco “Greetings from Asbury Park”. Lo hace con la libertad y el desparpajo de quien sabe que tiene un carisma excepcional y ha desarrollado capacidades inigualables para ejercer como maestro de ceremonia. No por nada Peter Gabriel lo calificó como “el único capaz de acercársele a Otis Redding en la creación de energías excitantes y llenas de sentimiento”.

La gira “Magic” reveló a un Springsteen consolidado como una de las influencias de generaciones musicales próximas y emergentes. No pocos lo ven ya como un veterano confiable y respetable, que a lo largo de su carrera ha demostrado sus fortalezas y debilidades y cuya trayectoria demuestra que la fama no ha diluido sus motivaciones, si no que las ha radicalizado. No por nada alternó durante el “tour” con iconos de nuevas generaciones como Arcade Fire, el grupo revelación del “indie” canadiense, con el punk roquero Jesse Mailin, y con muchos otros que compartieron con el apodado “boss” a manera de rendirle tributo: el rockero Bon Jovi, el músico de folk texáno Alejandro Escovedo y, entre muchos otros, el guitarrista de Rage Against the Machine, Tom Morello, con quien interpretó una potente y desde ya histórica versión de la combativa “Ghost of tom joad”.

Ha sido una gira compleja. Llena de reconocimientos pero también de los estragos inevitables del tiempo, pues si algo marcó el periplo fue la muerte de 4 amigos cercanos. A punto de comenzarla murió Terry Macgovern, amigo y asistente personal de Bruce. Ya en pleno desarrollo murieron su amigo y connotado conductor televisivo Tim Russert, Madame Marie, la lectora de cartas y tarot del malecón de Ausbury Park que se volvió famosa por ser personaje reiterado en canciones de Springsteen. Pero, sin lugar a dudas, la muerte más impactante de todas fue la de Danny Federicci, el histórico tecladísta de la E Street Band, acompañante de Bruce desde que ambos tenían 17 años. Seguro que todos estos decesos le han provocado al “Jefe” fuertes reflexiones sobre su etapa vital y los pasos para dar en el futuro. ¿Le volveremos a ver destrozando el escenario durante tres horas con una energía que hoy solo a el le corresponde?

Por lo pronto, los saldos de la gira confirman la idea de que el Springsteen de los ultimo años está interesado en la búsqueda y recuperación de las esencias, Por eso su repertorio desgrana todos aquellos temas que suenan a rock and roll básico, puro y duro, suyos casi todos y uno que otro apropiado: el Summer time blues de Eddie Cochran, el Devil with a blue dress de Mich Ryder y los Detroit, y la ultra climaxtica twist and shout de Medley y Rusell.

Sin embargo, las raíces musicales son solo complementarias: el Springsteen de estos tiempos es, sobre todo, un veterano ocupado en la recuperación de los códigos más liberales de la identidad estadounidense tras la debacle que la administración Bush le provocó a los códigos constitutivos y constitucionales de Estados Unidos, “Vivimos en medio de una histeria política en la que uno vive aterrado por su familia, por su casa y en la que uno se da cuenta como es que las naciones pueden alejarse tanto de sus ideales democráticos”, declaró a la Rolling Stone en octubre del 2007.

Así que sí antes cantaba a la angustia de los jóvenes y los obreros en una sociedad que pocas opciones les ofrece para desarrollarse, en estos tiempos asume que su papel es cuestionar las raíces de la sociedad para reconstruirla y volver a edificarla. Esa parece ser la trama de “Magic” y, por lo tanto, la orientación que Bruce decidió darle a su cada vez más amplia y reconocida pertinencia social.

“Radio Nowhere”, el primer sencillo del álbum, describe el impulso emocional que lo llevó a componer uno de sus discos más claramente politizados cuando lo delata como el solitario conductor de una estación radial que intenta despertar conciencias en medio de “la más larga noche americana”. Luego, profundiza la crítica denunciando la perdida de derechos humanos y de garantías como el habeas corpus (Living in th future). Describe la tragedia de un pueblo dividido entre el apoyo y el rechazo a la guerra mientras observa a sus jóvenes regresar en un baúl (Gipsy Byker). Lanza retos a la audiencia cuando pregunta ¿Quién será el ultimo en morir por culpa de nuestro error? (Last to die), define la presente etapa de su país como un espejismo en el que los políticos son capaces de hacer ver la realidad como mentira y la mentira como realidad (Magic) y convoca a pensar “que es lo que somos, que es lo que hemos hecho y que es lo que no” (Long walk home).

Si bien ya antes ha protagonizado sucesos políticos entre los que se cuentan su participación en los conciertos “No Nukes” contra el uso de la energía nuclear; su recital en Alemania Oriental en 1988, el mayor en la historia de aquel país, en el que se pronunció por “derribar todas las barreras” provocando, quizás sin saberlo una euforia juvenil contra el muro de Berlín que caería 3 años después, sus permanentes apoyos a Amnistía Internacional y su reiterada solidaridad con las agrupaciones de Veteranos de Guerra, “Magic” y la impresionante gira de presentación parecen ser el punto culminante de una etapa de radicalización sus posiciones políticas que comenzó en 2002.

Fue justo un año después del 11/S, tras más de diez años de sostener una carrera de bajo perfil que auguraba su retiro, cuando irrumpió como un personaje de relevancia nacional para compartir su propia interpretación del trauma de una sociedad que de pronto se vio vulnerable y no muy querida por el resto del mundo y para proponer encausarla hacia lo que llamó el renacimiento (The rising). Después, en 2004, grabó el segundo disco tipo western de su carrera, Devil and dust, que entre otras cosas da cuenta de la confusión de muchos de los soldados que no saben porque es que están en tierras medio – orientales salvando su vida a costa de acabar con la de otros. Subió de tono en 2006 con “We Shall Overcome”: the Seeger Sessions, conformado por 17 canciones de protesta de la historia de Estados Unidos asociadas al histórico cantautor y activita político Pete Seeger. Todas las canciones están versionadas magistralmente con ritmos blueglass, celtas, folkys, countrys y gospel. Amante de los contrastes, desde hace tiempo que acostumbra intercalar producciones comerciales con discos acústicos y personalísimos, para el “Magic” volvió a reunir a la E Street Band y retomó las partes más eléctricas de su estilo, impactando a tanto publicó como para vender un millón de copias en los primeros dos meses y llenar 64 conciertos en todo Estados Unidos y Europa en estadios como el de los Príncipes en Paris, el de los Emiratos en Londres, el San Siro de Milán, entre otros.

Es Bruce en campaña. Lanzó su álbum y salió a la carretera justo a tiempo para influir en la medida de las posibilidades en el proceso electoral en marcha. Ya en 2004 había amenazado con una carrera tan política como musical cuando el 5 de agosto de aquel año escribió en el New York Times: “Los músicos y los artistas del país, tienen un lugar particular en la vida social y política. A través de los años he tratado de entender el significado de ser estadounidense, lo distintivo de nuestra identidad y nuestro papel en el mundo y como asumir ese papel de la mejor manera. He tratado de escribir canciones que hablen de nuestro orgullo de nuestra nacionalidad y de las criticas por nuestra fallas”. Ahora, en plena gira envió una carta a todos sus fans explicando su apoyo al demócrata Barack Obama: “El Senador Obama representa al país que he estado visualizando en mis canciones desde hace 35 años, una nación generosa con sus ciudadanos que enfrentan problemas cada vez más complejos, una nación preocupada por su destino colectivo y por el potencial de su unidad, un lugar donde nadie te aplaste y donde nadie este solo”.

Se trata, sin lugar a dudas, de uno de los apoyos más relevantes que puede recibir el primer afro americano en jugar como candidato a la presidencia de Estados Unidos, Bruce es hoy quien mejor representa los ideales del estadounidenses común y corriente y quien mejor equilibra masividad con el arraigo en la cultura popular, sin embargo no es un apoyo que cubra todos los espectros de la sociedad estadounidense, pues, como pudo constatarse en Nueva York y en casi todos los conciertos de la gira, ni negros ni latinos atienden a sus llamados.

Por más que se ha esforzado en presentar al saxofonista Clarence Clemons, el único negro de la banda, como su miembro más importante, por más que no pocas veces sus composiciones suenan más a soul que a rock and roll, por más que muchos de los personajes de sus canciones son emigrantes latinos, sobre todo los de su primer álbum western “Ghost of tom joad” de 1995, lo cierto es que su publico sigue siendo tan poco diverso como casi exclusivamente anglo sajón. En el caso de América Latina no deja de ser motivo de asombro que tan solo haya formado parte de su itinerario cuando visitó Costa Rica y Buenos Aires en 1988 con la gira “Human Rights Now” organizada por Amnistía Internacional. Solo el sabrá por que su ausencia en este lado del hemisferio, pero es un hecho que le ha restado presencia comercial y capacidad de influencia en segmento electoral hoy tremendamente disputado.

Bruce ha dicho que lo que sigue en su carrera es completar la trilogía de discos tipo western eminentemente acústicos, pero, dado que el apoyo que expresó a Obama lo metió de lleno en la campaña por la presidencia, no seria nada raro que antes de eso aparezca en actos a favor del demócrata de Illinois. La gira de “Magic” demostró que pocos fenómenos quedan en el mundo como el y seguro que esta épica campaña presidencial no podrá dejar de echar mano de su impresionante arrastre. El “Jefe” está de vuelta.
tomjoad13@hotmail.com

jueves 11 de septiembre de 2008

La convicción del Magisterio


Entrevista por: Víctor Garcia Zapata.
Publicado en el numero 75 de la Revista Generación: "Hiphoperos"


Imposible hacer un recorrido por el auge que el hip hop ha tenido en nuestro país sin hablar de Magisterio. Nadie lo discute: se trata de uno de los duetos de mayor proyección y popularidad de todo el circuito. Sin embargo, si algo puede concluirse de un dialogo casi terapeutico con ellos es que no hacen ni el mínimo intento por adornar su experiencia como pilares de la primera generación de hip hop en nuestro país.

Lo suyo no es el “ego trip”, justo es lo que podría definir la construcción lírica e identitaria de muchos rapéros, si no, más bien, la articulación de ideas, de crónicas y denuncias. Siempre de manera espontánea, no hay en su interpretación ninguna heroicidad ni circunstancia extrema que los orillara a dedicarse al hip hop, ninguna situación al borde de la intrascedencia que los obligara a montarse en los alguno de los 4 elementos del Hip Hop, para cambiar su vida. Lo suyo ha sido y sigue siendo gusto puro y pura convicción.

“Estudie letras hispánicas en Filosofía – cuenta Ximbo- y me encontré de pronto con que el hip hop era una buena vía para explotar mi gusto por la literatura. Por ese entonces, además de la música cardenche, la música popular mexicana, y Janis Joplin me empezaron a gustar grupos noventéros ya clásicos del hip hop como the mexikinz, Tiro de gracia, Cyprés Hill, entre otros”.

“A mi siempre me gustó la cumbia colombiana y la música romántica popular de grupos como los Bukis, los Angeles Negros y los Pateles Verdes, entre otros. Me encontré con el Hip Hop por mis amigos de la prepa 9, primero por el mainstream, por la parte más comercial y ya luego fui conociendo la esencia”, dice Van T.

Conforman, ella y el, un explosivo combo que los dota de características identitárias ni siquiera similares a otros grupos de la escena. La personalidad de Ximbo impone un tremendo reto para Van T, pero el sale airoso no por intentar igualarla si no por saberse diferente, mucho más discreto pero con igual calidad de rimas. La compenetración que han logrado los dota de una capacidad histriónicas que vuelve cada canción toda una potente y explicita representación.

“Nos conocimos hace mucho en un tianguis en la Martín Carrera donde querían armar un toquín, pero fue un desmadre, el escenario se les cayó y al final nadie tocó, ya después nos seguimos topando en otros lado, como en el Mexside de 1999, en el parque 18 de marzo de Azcapotzalco. Ese evento fue muy importante para el hip hop en México porque fue uno de los primeros encuentros grandes, antes de eso solo nos íbamos conociendo en las fiestas pequeñas de cada fin de semana”.

“El hip hop nos llamó por su accesibilidad tecnológica y su esencia callejera, gracias a el hemos conocimos muchos barrios y nos hemos desprejuiciado de mucha gente y de muchos territorios, es, en general, un ejercicio muy autóctono y universal.

“Los primeros hip hoperos del Bronx en los 70s fueron influencia fundamental para nosotros, en particular, reivindicamos toda la influencia del manifiesto de Zulu Nation, de Afrikam Bambaata y otros cuando tomaron las calles de Nueva York.

“El Hip Hop nos ha permitido conocer otras ciudades y, entre otras cosas, nos ha dado la posibilidad de apoyar de una manera muy concreta a algunos movimientos sociales. Aunque no nos gusta ser panfletarios por que no somos incondicionales y nos gusta decir las cosas de tal maneras que le pueda llegar a más gente, si coincidimos con muchos movimientos, como el punk o el zapatista, en la lógica de autogestión, en el “do it your selves”.

“Aunque el Hip Hop sigue siendo subterraneo es cierto que en los últimos años se han abierto más espacios para tocadas sobre todo en el D.F., también hemos tenido más difusión y eso en parte es porque han surgido muchos medios de comunicación alternativos e independientes. Nos seguimos movimiento principalmente en los circuitos subterraneos pero nos parece importante mantener un equilibrio entre la proyección comercial y la capacidad para seguir haciendo las cosas que queremos y como las queremos”.

“Uno de nuestros principales proyectos a futuro tiene que ver con lograr emitir los códigos de barras para que nuestros discos se puedan vender en las tiendas de discos sin necesidad de acudir al monopolio de las distribuidoras. Seguir fortaleciendo nuestros estudios de grabación (Estudios Plasma) también es prioritario para nosotros, para mantener nuestra independencia y para coadyuvar a que cada vez haya más grabaciones de hip hop y de música independiente en general”.

“Aunque nuestro disco – Cuadrivium Era Deuda- se presentó a mediados del año pasado a nosotros ya nos suena medio viejo, porque tardó mucho en grabarse y fueron muchas cosas las que pasamos para llegar hasta el. Durante la presentación en el Centro Cultural España usamos bajo, guitarra y batería y nos fue muy bien, a la gente le gustó mucho que no solo utilizáramos tornamesas”.

“Tenemos varios proyectos a futuros. Cada uno de nosotros quiere hacer un disco por separado, y nos gustaría seguir con el trabajo de hacer audio para museos, hay que experimentar varias formas para lograr vivir haciendo lo que nos gusta, siempre tratando de hacer buenas producciones, buenas presentaciones, sin dejar de innovar, eso es para nosotros el Rap Serio, eso es lo que creemos que podemos aportar al Hip Hop en México”.

lunes 21 de julio de 2008

Apuntes para una nueva etapa de políticas para jóvenes en la Ciudad de México.


Víctor García Zapata

I
Los trágicos efectos que la redada de la policía del Distrito Federal produjo el 12 de junio en el News Divine, ha vuelto a colocar las discusiones sobre política para los jóvenes en la Ciudad en sitios importantes de la agenda pública, abriendo la posibilidad de desencadenar una nueva y necesaria etapa de políticas para la juventud.

Es, el de la juventud, un ámbito de la acción relevante para el gobierno del Distrito Federal, tanto por las especificidades de un grupo poblacional definido por su rango de edad entre los 14 y los 29 años que según datos del Instituto de la Juventud del D.F. representa el 52% de la población, como por el papel que ha desempeñado la juventud en el proceso de democratización del Distrito Federal y del país en general.

Difícil seria comprender el proceso, aun limitado, de transición democrática de nuestro país si no se toma en cuenta la participación innovadora de formas organizativas y de expresión cada vez mas horizontales y creativas, que los jóvenes han impreso a los movimientos estudiantiles de 1968, 1986 – 87, y 1999 – 2000, a las campañas electorales fundamentalmente de 1988 y 1994, a la formación del Partido de la Revolución Democrática en 1989, al acompañamiento del movimiento zapatísta y la coadyuváncia con el desarrollo de las comunidades autónomas indígenas de Chiapas de 1994 hasta la fecha, a las protestas altermundistas, entre otros procesos políticos que se han venido sucediendo en nuestro país en las ultimas décadas.

Cada vez más, los jóvenes han producido nuevos signos y formas simbólicas de expresión y desarrollo de la sociedad. Se han convertido en el principal actor de inserción de nuevos códigos en sus comunidades y no han dejado de generar expresiones culturales basadas en infinidad de representaciones artísticas, formas de vestir, códigos de lenguaje, entre otras, mediante las cuales buscan hacer valer su identidad y contrarrestar los efectos de la globalización homogeinizante.

Así mismo, han combatido el despojo que las grandes corporaciones, en complicidad con los gobiernos del neoliberalismo, han hecho del espacio público con la organización de conciertos y espacios masivos de convivencia, con la generación de locales y infraestructura autónoma, han generado medios de comunicación alternativos e independientes y, entre otras cosas, han hecho del grafitti una forma de comunicación, de visibilización, de expresión artística y de disputa de las calles cada vez menos públicas.

No en pocas ocasiones esta convicción disidente les ha costado ser reprimidos y acallados por sectores conservadores, quienes sienten que la diversidad juvenil trastoca sus patrones convencionales de lo que debiera ser un joven "emprendedor".

Así pues, se trata de un sector específico de la población que, como tal, reclaman acciones orientadas a su desarrollo integral y completa inserción dentro de la dinámica de las relaciones sociales.
II

Las respuestas gubernamentales a las necesidades de los jóvenes y a su emergencia como sujetos creativos ha estado marcada por altibajos y por la alternancia de distintos enfoques-guías de la acción pública hacia los jóvenes. Si bien han sido desiguales, en general distan mucho de corresponder a sus necesidades y de potencializar su capacidad creativa.
.Entre 1997 y el año 2000 se avanzó en la conceptualización del joven como sujeto creador y para ello se abrió la Dirección de Programas para la Juventud, primera instancia en la ciudad encargada de generar políticas publicas para los jóvenes; se abrieron espacios como el FARO de Oriente, se potencializaron proyectos pre existentes como el Circo Volado; se aprobó la ley de las y los jóvenes que preveía desde entonces la creación del Instituto de la Juventud de la Ciudad de México; se abrieron el Zócalo y otras plazas publicas a conciertos y eventos masivos, bajo la administración de la propia jefatura de gobierno y, entre otras cosas, se promovió la intervención comunitaria de los jóvenes con programas como “Jóvenes por la Ciudad”.
El periodo 2000 – 2006, si bien se abrió la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, lo que constituye un avance innegable en beneficio de la población juvenil, se registró un fuerte retroceso en cuanto a modelos de concebir al joven y los consecuentes programas y políticas. Se priorizó la visón del joven como potencial delincuente y como sujeto de atención asistencialista y con base en ello se diseño y operó el Programa de Atención a Jóvenes en Situación de Riesgo, que constituyó el principal curso de acción en materia juvenil. Se dejaron de impulsar los FAROS y el Circo Volador, se incumplió la ley de las y los jóvenes al disminuir la estructura y la capacidad de cobertura del Instituto de la Juventud del Distrito Federal, y se generó una red de apoyos a jóvenes de bajos recursos, operados por la figura paternalista de “tutores” que, en el mejor de los casos, han servido para paliar necesidades inmediatas de los jóvenes, sin tender a modificar su situación como sujeto social y, en muchos casos, son utilizadas como medio de control social o corporativo.
En lo que va de la actual administración, que asumió funciones en diciembre de 2006, no se ha vislumbrado un cambio significativo con respecto al periodo inmediato anterior. El principal programa del Instituto de la Juventud del D.F. sigue siendo el de Atención a jóvenes en Situación de Riesgo, y, en todo caso se echaron a andar programas que promueven el desarrollo de los jóvenes y su inserción comunitario a partir de promoverlos como prestadores de servicios (campañas de alfabetización, Talento joven) así como programas para fortalecer su continuidad educativa (Jóvenes en impulso).
Si bien no puede negarse que se trata de programas que atienden necesidades reales de la juventud de la ciudad, lo cierto es que, además de insuficientes, parecen estar diseñados con base en enfoques que entienden al joven como sujeto de tutelación, y no como sujeto promotor del cambio social mediante el fortalecimiento de sus capacidades creativas. La única acción gubernamental que parece estar asociada a este último enfoque no la constituye un programa si no un concurso llamado “Creación joven”, cuya realización anual implica varias limitaciones.


III
Las acciones anunciadas por el Gobierno del Distrito Federal para modificar la situación de los jóvenes en la Ciudad, a partir de la tragedia del 12 de junio, son hasta ahora dos y, por mucho, parecen insuficientes.
En primer lugar se anunció la puesta en marcha de un programa tendiente a evitar los riesgos asociados a los espacios y las formas de diversión de los jóvenes, mediante la realización de tardeadas juveniles organizadas por el Gobierno del D.F. y con la vigilancia de comités de padres de familia, sin la venta de alcohol. Se trata, evidentemente, de una medida paternalista que confirma la concepción tutorial que los actuales funcionarios del GDF tienen de los jóvenes.
La otra medida anunciada por el Gobierno del Distrito Federal es un Congreso Juvenil, a realizarse los entre el 8 y 12 de agosto, en el que los jóvenes que se inscriban podrán dar propuestas que serán, según dice la convocatoria, tomadas en cuenta para el diseño de las políticas públicas del GDF hacia la población juvenil.
Se desconoce hasta ahora cual será la composición del denominado “Congreso Juvenil” y cuales será las propuestas que ahí se planteen pero seria deseable que los resolutivos que de ahí surjan sean sometidos después, junto con un diagnostico de la situación de los jóvenes en la Ciudad presentado a la opinión publica por las autoridades capitalinas, a un amplio proceso de consulta que incluya opiniones de especialistas en la materia y de muchos más jóvenes de los que, como individuos u organizados, pueden participar en el Congreso. Lo ideal seria que los procesos de diseño de las políticas públicas para jóvenes queden totalmente desprovistos de motivaciones paliativas, emergentes y demagógicas.
IV

De entrada, lo sucedido en el News Divine evidencia tanto la necesidad de capacitar con perspectiva de tolerancia, diversidad y de respeto a los derechos humanos a los cuerpos policíacos y a todos los funcionarios gubernamentales, de tal manera que se eliminen las practicas discriminatorias no solo hacia los jóvenes si no también hacia las mujeres, los indígenas, las comunidades gays, los indígenas, entre otros.
Así mismo, resulta urgente retomar las discusiones sobre la Ley de Establecimientos Mercantiles en el Distrito Federal de tal manera que en ella puedan diferenciarse legal y fiscalmente los espacios de convivencia juvenil, creados y utilizados por los propios jóvenes del resto de establecimientos mercantiles de la Ciudad.
Este tipo de espacios han sido, incluso a pesar de las limitaciones jurídicas y económicas, la principal muestra de la capacidad creativa y autogestiva de los jóvenes, constituyen la caja de resonancia de sus identidades y propuestas, generan infraestructura para potenciar sus capacidades, y en muchos casos y entre otros aspectos, constituyen un aporte al desarrollo de la comunidad donde se establecen.
En general, mirar en perspectiva el desenvolvimiento de la juventud en la ciudad de México, y en el espacio urbano en general, implica reconocer que gran parte de la creación juvenil, en todos los ámbitos, se ha dado y se seguirá dando lejos de los partidos y de las instituciones gubernamentales, siendo muchas de las veces para expresar desacuerdos con la política convencional, resultaría poco responsable por parte de las autoridades o de los dirigentes de los Partidos pretender acallar estas expresiones o sumar a los jóvenes a sus intereses o a sus filas.
Corresponde, en todo caso, promover una visión de tolerancia, de respeto a las diferencias y de inclusión efectiva, entendiendo que estas discusiones tienen que contemplar no solo a la juventud si no a todos los sectores y que, además de políticas publicas en lo inmediato, tienen que concebir el papel de los jóvenes en la elaboración y puesta en marcha del proyecto de nación que se aspira a construir ante la necesidad de contrarrestar los efectos de exclusión, de pobreza generalizada y de perdida generalizada, provocados por las políticas neoliberales de los últimos 25 años.
En ese sentido tienen que considerarse “como prioridades relativas a la dimensión social del desarrollo, la ampliación del nivel de empleo, para proporcionar ocupación a los que ingresan a los mercados de trabajo, reducir el desempleo y combatir la precariedad del empleo; la mejoría del perfil de distribución del ingreso, sobre todo por medio del aumento del salario mínimo y de una tributación no regresiva; la creciente universalización de la morada propia, de los servicios urbanos esenciales (agua, saneamiento y transporte público) y de los derechos sociales básicos (salud, educación, seguridad social y protección del empleo); el acceso a la cultura; y, el combate a las causas del hambre y de la pobreza extrema, con asistencia social para los excluidos…”
Complementariamente, el reconocimiento del joven como sujeto estratégico y creativo para el desarrollo pleno de la sociedad, desterrando las visiones que lo entienden como potencial delincuente o sujeto de asistencialísmo, requiere al menos, entre otras cosas, de la reelaboración de la Ley de las y los jóvenes de la Ciudad de México para generar un marco jurídico acorde a las necesidades de la juventud de la Ciudad. En ella deben quedar establecidas las líneas generales para la puesta en marcha de políticas que:
1.- Garanticen y promuevan el desarrollo pleno y la autorrealización de los jóvenes, incluyendo la posibilidad de ejercer la disciplina artística, la participación política y social, la relación armónica con el medio ambiente, y la práctica del deporte.
2.- Garanticen el pleno respeto al ejercicio de las identidades contraculturales.
3.- Promuevan la sexualidad informada, el acceso a métodos anticonceptivos, y respeten las decisiones de los jóvenes sobre su propio cuerpo.
4.- Atienda sin criminalizar el consumo de estupefacientes, diferenciándolo juridicaménte de la distribución y el tráfico de drogas.
5.- Diversifiquen en numero y contenido la oferta cultural de la Ciudad, abriendo espacios prioritarios a tradiciones y manifestaciones artísticas subterráneas y a las provenientes de los artistas urbanos, independientes.
6.- Frenen y reviertan las privatizaciones y concesiones de espacios públicos – en este caso hay que revisar el estado guarda la operación que guardan el Zócalo y la Magdalena Mixhuca, para ponerlos al servicio de las y los jóvenes de la Ciudad.
7.- Promuevan la formación de grupos juveniles de acción comunitaria que si bien se desarrollen con seguimiento del Instituto de la Juvenetud del D.F., eliminen toda figura tutorial y paternalista, ampliando el marco de toma de decisiones por parte de los jóvenes sobre sus propios territorios.
Esas son solo algunas cuestiones planteadas de manera más visible y constante, por las organizaciones juveniles En todo caso las autoridades de la Ciudad de México y, en general, deberán considerar que si no se adecuan política y legalmente a las necesidades expresadas por los distintos sectores sociales, difícilmente se construirán verdaderas condiciones de gobernabilidad. De cualquier forma e independientemente de la acción gubernamental, los jóvenes seguirán organizándose y manifestándose de manera autónoma en aras de construir relaciones mucho más dignas y solidarias.

México, D.F. julio 2007.

jueves 5 de junio de 2008

Raúl Senk: Cada quien su punk.


Entrevista por: Víctor García Zapata
Revista Generación, numero especial sobre punk, Abril 2008

Durante sus 30 años de existencia el punk ha sido visto como un movimiento colectivo cuyos códigos identitários pueden llamarse contraculturales en tanto que no acepta por completo las reglas convencionales de las relaciones sociales. Se analiza, la mayoría de las veces, a partir del conflicto sistémico, pero pocas veces es estudiado a partir de cada uno de los individuos que lo conforman, individuos que ahí encontraron la redención: “En el punk encontramos, -dice Raúl Senk- la manera de aspirar a una vida más interesante que la que el sistema capitalista nos tenía preparada”.

Raúl es uno de esos personajes mexicanos a los que el punk les significo la opción de vida trascendente, quizás porque no tuvo otra opción: “fuimos punks casi por naturaleza, vivíamos en condiciones tan marginales que casi siempre estábamos confrontados con la policía. Nuestro aspecto no les gustaba, no les gustaba que no reuniéramos en la calle pero ese era el único espacio que teníamos, así que teníamos que defenderlo y defendernos”. La suya, es una de esas vidas que, como su propia voz demuestra a continuación, que se nutren de la constante exploración y de la permanente búsqueda por construirse una vida propia, amparado en lo que a su entender es el punk:

Nací en el 74 en la entrañas de Iztapalapa, hijo de un obrero y de una costurera para quienes la situación económica siempre fue complicada. Siendo adolescentes a mis hermanos y a mí nos tocó convivir con el renombrado fenómeno juvenil de las bandas callejeras: “los panchítos”, “los Mierdas punks”, “los rotos” y los PND (en ingles: el punk no ha muerto), de ahí sacamos el ímpetu contra cultural.

¿Nivel de estudios? Truncados. Llegué a primero de prepa y después he sido completamente autodidacta: primero estudie marxismo clásico, luego el anarquismo de Vacunin, Malatesta y Fabrí que a la postre fue el más influyente. También me gustaban Greil Marcus, los situacionistas, el Mayo francés de 1968 y la historia de los rebeldes mexicanos: Flores Magón, Zapata, Villa y los guerrilleros posteriores: Jaramillo, Cabañas y Genaro Vásquez.

Mi primer colectivo se llamó “Liberación autónoma”. Con ellos participamos en las protestas de 1992 por los 500 años de opresión por la conquista de América. También participábamos en la Radio Pirata que coordinaba Marco Rascón ahí en Insurgente y Reforma. No estábamos de acuerdo con el, pero siempre tuvimos libertad para decir lo que queríamos. Al mismo tiempo trabajábamos en una ocupación de los Panchos Villa en Iztapalápa. Buscábamos espacios de participación en todas partes.

Siempre marchábamos el 2 de octubre recordando la masacre de 1968. Para la marcha de 1993 nos juntamos con otros colectivos que se llamaban Acción Libertaria del Estado de México y Contra lo Establecido de San Bernabé, allá por el Ajusco, entre otros, y decidimos llamarnos Juventud Antiautoritaria Revolucionaria (JAR)

Poco tiempo después fue el levantamiento de los zapatistas. Primero los apoyamos por su ímpetu rebelde, ya después nos dimos cuenta de que tenían un planteamiento autónomo y vimos que podíamos coincidir con ellos en muchos aspectos. Éramos tantos los punks que en la Convención Nacional Democrática de 1994 el sup tuvo que mencionarnos. Fue la primera vez que un movimiento social de alto perfil se fijaba en nosotros.

El inolvidable Mcdonalds

El 8 de noviembre de ese mismo año marchamos como 200 punks para manifestarnos contra la propuesta anti inmigrantes 187, que el Gobernador Pete Wilson impuso en el estado de California. Fue entonces cuando algunos entraron al Mcdonalds de la Zona Rosa a repartir volantes que denunciaban a las empresas que soportaban la propuesta. El pedo fue que a tres o cuatro se les hizo fácil tirar las charolas, romper los cristales y destrozar las maquinas. La gente se asustó, hasta ese entonces el fenómeno de los punks era normal en la periferia pero nuevo en el Centro de la Ciudad. Cuando empezamos a oír las sirenas de las patrullas corrimos hacia Insurgentes y ahí nos trepamos a unos camiones que nos llevaron hasta C.U. Cuando llegamos a la UNAM ya estaban diciendo en el radio que unos vándalos habían atacado el restaurante.

Al día siguiente, en el noticiero 24 horas de Jacobo Zabludovsky sacaron a unos punks que habían detenido horas después de la manifestación. Se veían bien madreados, seguro ya los habían torturado para que declararan. Uno de ellos que apodaban el “brother” dijo que yo les había pagado para que armaran el desmadre. Desde entonces no dormí en mi casa durante un buen tiempo. Tuve que tramitar un amparo, después una amiga que trabajaba en la Delegación Cuauhtémoc me dijo que habían archivado mi caso.

Música y artes marciales: Experiencias vitales

En 1995 formamos el grupo Lucha Autónoma con otros de la JAR. Éramos bien malos, pero a los compas les gustaba el sentido de las canciones. Nos inspirábamos en The Clash, en Sex Pistols, Exploited y UK subs de Inglaterra, Dead Kennedys y Minor Threat de Estados Unidos, IV Reich, de Zaragoza, Narcosis y Leucemias de Perú entre otros. Para mí la música es vitalidad pura, el ser humano siempre ha tenido la necesidad de musicalizar su ambiente. Sorpresivamente muchos punks empezaron a usar playeras del grupo, hasta colectivos de Japón y Alemania nos pidieron que les enviáramos cassettes.

En 1996 nos sumamos a la Huelga del Sindicato de Costureras. Mi madre era una de ellas y pues me tocó apoyarla. En 1998 se realizó el primer encuentro anarkopunk en América Latina, en Uruguay, desde entonces se ha realizado cada dos años en Brasil, México, Argentina y Perú en 2006. Se creó también la Internacional Anarquista. Eso sirvió para promover la discusión política en le movimiento. Poco a poco fuimos superando el punk callejero en el que iniciamos y fuimos teniendo más idea de un horizonte de cambio social.

En 2002 comenzamos a trabajar en la UTA en la Calle de Donceles. Para nosotros tener un local es la forma de potenciar nuestras actividades, generamos infraestructura para un montón de cosas, desde la diversión hasta las actividades culturales y políticas. Es una forma de experimentar autonomía y de crear relaciones productivas. Desde 2006 nos movimos a la Colonia Roma y abrimos el Club Under. Nos interesa estar a la altura de las diferentes necesidades de la lucha social y con estos clubs generamos espacios de convivencia que todavía son escasos para los jóvenes. Poco a poco van surgiendo más, ojala pronto ya no sea tan complicado que los jóvenes tengan sus lugares de encuentro y diversión, donde además puedan experimentar su autonomía.

Muchos nos dicen que las artes marciales son contradictorias al punk, pero yo no lo veo así, las practico desde 1997, empecé por aprender técnicas de defensa personal pero como siempre me ha gustado llegar al fondo de las cosas pues me fui metiendo más y más, luego fui maestro y llegue a tener mi propia academia, pero prefiero dar clases que administrar. Creo que son otro camino más de emancipación y de desarrollo del potencial humano físico y mental. Te hacen ser más congruente y te obligan a dar lo máximo de ti, desarrollan la conciencia y el compromiso con el mundo.

La cárcel y la paternidad: Experiencias extremas

Nos llevaron a la cárcel por una pelea afuera de la UTA. Pensamos que íbamos a salir luego luego pero nos aventaron 4 meses. La neta es que siempre habíamos estado al filo de la navaja, por eso pensé que estaba mentalizado para una experiencia así, pero ya ahí dentro me di cuenta que la maldad human no tiene límites. Me toco estar a lado y en medio de situaciones extremas en la disputa por la comida, por el lugar para dormir y por el control del reclusorio. Algunos todavía conservaban la nobleza y nos ayudaban. Comprobamos que el sistema penitenciario es una mierda y que si no se aplican los ideales al máximo es muy fácil salir loco de ahí. Ceo que resistí, pero ahora soy un poco más pensativo y reflexivo, hubo cosas muy fuertes como ver a mi mama llorando porque no sabíamos cuanto tiempo íbamos a estar ahí adentro, además nos metieron cuando acababa de nacer mi hija.

A los 18 años no se me hubiera ocurrido ser papa y afortunadamente no lo fui hasta hace 3 años, eso me permitió hacer un chingo cosas, pero ahora estoy menos enojado con la vida, en el movimiento he vivido muchas experiencias y lugares que me hacen pensar que vale la pena vivir aunque el mundo este tan jodido. Tener una hija es como un amor platónico, porque la quieres incondicionalmente, y lo mejor es que es un amor correspondido. Mi papel como padre es darle los elementos para entender el mundo y librar las dificultades lo mejor posible. No pretendo que sea punk, el punk da muchas satisfacciones pero también se viven muchas cosas muy duras. Además siempre que los padres imponen algo lo hijo son lo opuesto, de cualquier manera, como es un amor incondicional pues la voy a querer igual aunque le guste la salsa.

Hoy, la apuesta es seguir siendo punks, aunque nuestra forma de entender el movimiento es cada vez menos compartida, Yo creo que ser punk es liberar la mente y aprender a pensar sin ningún tipo de atadura, se trata de ser totalmente autónomos, no de aislarnos del mundo ni de ser hippies comiendo tomates en una montaña, sino de luchar por todos los medios para desestructurar las diferentes formas control mental que el sistema nos impone.

lunes 5 de mayo de 2008

Movimientos sociales en México : Ideas para un nuevo ciclo de lucha


por Víctor García Zapata
Rebelión.org 26 de mayo de 2008)

La etapa actual de los movimientos sociales en México muestra los rezagos de las etapas de organización y movilización comprendidas principalmente durante el sexenio pasado, y evidencía la necesidad de iniciar un nuevo ciclo de protesta – movilización – organización para hacer frente a los embates neoliberales, algunos de los cuales definen los conflictos actuales.

Tras los intensos periodos de lucha determinados por la acción unitaria de referentes como la Promotora de Unidad Nacional Contra el Neoliberalismo, el Dialogo Nacional, la APPO o La Otra Campaña, y tras las masivas movilizaciones post electorales, los movimientos parecen encontrarse en un momento de dispersión y reflexión cuya mejor perspectiva sería derivar en un nuevo periodo de lucha que continúe la disputa de la nación a los grupos políticos y empresariales que están en el poder representados por Felipe Calderón.

La evidencia de la crisis ética y moral del PRD y la consecuente posibilidad de su caída electoral en el 2009, confirma que los movimientos sociales tendrán que ser, como han sido hasta ahora, la principal plataforma de movilización y organización popular, lo que convoca a pensar profunda y colectivamente cuales y como se construirán las mejores condiciones para iniciar una nueva etapa que intensifique la lucha.

La diversidad de tipos de movimientos en México impide pensar en que todos habrán de aglutinarse en un solo espacio de coordinación. Mientras algunos tienden a conformar frentes de masas a partir de la convergencia de organizaciones sindicales, populares, campesinas y políticas, otros tipos de organizaciones prefieren actuar en redes conformadas por pequeños colectivos autónomos. También forman parte del espectro movimientista nacional las organizaciones armadas, los grupos vecinales y comunitarios y las organizaciones civiles y No Gubernamentales. En muchos casos, las diferencias corresponden a las perspectivas transformadoras entre quienes, por ejemplo, aspiran al derrocamiento del gobierno actual y la consecuente toma del poder por parte de las clases subalternas, y quienes, por su lado, se plantean la transformación social a partir del trabajo de base.

Más que pretender diluir la identidad de uno y otros, el reto para coincidir en un mismo periodo de lucha consiste en que las corrientes de los movimientos eviten deslegitimar las acciones de los otros referentes, que disminuyan al máximo las tensiones entre corrientes disímbolas, que permanezcan abiertos posibles canales de comunicación, y se mantenga la disposición a activar redes de solidaridad en casos de urgencia.

Por otro lado. La legitimación de las causas movimientístas podría ser uno de los elementos relevantes del nuevo ciclo de lucha.

La militarización del territorio nacional, las ambigüedades de la recién aprobada reforma judicial y la complicidad entre el gobierno de Calderón y los medios de comunicación hegemónicos para utilizar al narcotráfico como elemento criminalizador de los movimientos sociales, coloca a los movimientos ante la necesidad de echar a andar estrategias legitimadoras capaces de posicionarse en importantes segmentos de la opinión publica e incrementar los costos políticos, como ha hecho el EZLN, de cualquier intento represivo por parte del Gobierno Federal.

En tiempos recientes, los movimientos han generado importantes planteamientos que, aunque se ha convertido en eje de acción de muchos tipos de actores, difícilmente han trascendido la esfera movimientista y no han logrado posicionarse en el imaginario de la población. Es el caso, por ejemplo, del Programa Mínimo No Negociable, aprobado en el 2do Dialogo Nacional, en febrero de 2005 tras un intenso proceso de acuerdo entre las distintas fuerzas convergentes en dicho espacio y, más recientemente, del Pacto Político por la Soberanía Energética y Alimentaria que las organizaciones participantes en la gran marcha del 31 de enero pasado, por la renegociación del TLC, en especial de su capitulo agrario, presentaron recientemente al Gobierno Federal.

Si bien es cierto que la legitimidad de las causas depende sobre todo de la justeza de sus demandas no resulta ocioso implementar medidas orientadas al mejor y mayor conocimiento de las razones de la lucha y, en la medida de la posible, a facilitar la incorporación de nuevos sectores e individuos a su consecución. Esto puede ser valido tanto para fortalecer las demandas de acciones gubernamentales concretas como para los planteamientos que proponen medidas transformadoras del orden social actual por un orden anticapitalista.

Así pues, no debiera dejar de considerarse la pertinencia de implementar mecanismos comunicativos para que los movimientos aclaren a la población en general los agravios que dan razón a la lucha, las demandas para superar dichos agravios, las propuestas alternativas para mejorar las situaciones actuales y, entre otros, las distintas opciones de respaldo a dichas demandas y propuestas.

En ese sentido, y tomando en cuenta la creciente complejidad de la sociedad civil y de la conformación de los movimientos, podría ser conveniente pensar en el diseño de un Sistema de Estrategias, conformado por las distintas estrategias sectoriales que pueden influir para la obtención de determinada demanda. Hoy, por ejemplo, habría que pensar como es que pueden potenciarse la propuesta de Ley de Amnistía diseñada por el Frente Nacional Contra la Represión en tanto que para su impulso pueden intervenir y coordinarse sectores diversos con distintas capacidades y posibilidades, como: organizaciones de familiares de presos políticos, organizaciones de Derechos Humanos, organizaciones y partidos políticos, sindicatos solidarios, intelectuales y personalidades con peso en la opinión pública, periodistas con espacios en medios masivos de comunicación, medios de comunicación alternativos, autónomos y comunitarios, así como legisladores. No está de más mencionarlo: la liberación de todos los presos políticos, entre los que se encuentran Ignacio del Valle, Héctor Galindo, los Hermanos Cerezo, Jacobo Silva y Gloria Arenas, y la presentación de los desaparecidos, es uno de los temas prioritarios para el presente y los próximos periodos de acción movimientista.

Otro aspecto importante para la intensificación de la acción de los movimientos sociales es el que tiene que ver con la relación con Andrés Manuel López Obrador.

El ex candidato presidencial ha sido, del 2006 a la fecha, el principal factor de convocatoria popular, sin embargo sus códigos y métodos de acción no resultan inclusivos de los distintos tipos de estrategia de los movimientos. La disyuntiva permanente desde que se creó la Convención Nacional Democrática es si sumarse o no a las decisiones de AMLO en tanto que nunca se ha abierto la posibilidad de acordar una estrategia común. Hasta ahora López Obrador ha funcionado a partir de construir redes de incondicionalidad que participan en la operación de sus propuestas pero que no intervienen en la toma de decisiones tácticas, estratégicas y programáticas del posible movimiento.

Así mismo, ha soslayado la construcción programática. Si bien resultan loables sus posicionamientos y sus convocatorias para impedir la privatización de PEMEX, o mejor dicho, la privatización de actividades de la industria petrolera hasta ahora reservadas constitucionalmente al estado, lo cierto es que su decisión de no proponer una política alternativa para revertir el atraso y la descomposición que los gobiernos neoliberales le han provocado a PEMEX y a la industria energética en general, representa hoy una grave carencia de las acciones en defensa del patrimonio nacional, pues acota la posibilidad de la acción legislativa y limita los horizontes de las movilizaciones populares.

Resulta preocupante, además, que AMLO insista en que no importa que la lucha en defensa del petróleo provoque el desgaste político de la movilización. Muchas son las batallas que están por venir y se trata de enfrentarlas con uno o varios movimientos sociales dinámicos y vigorozos, no desgastados en su capacidad de acción y frente a la opinión pública. No hay porque asumir, mucho menos si lo que preocupa es el futuro del país y de fuerzas progresistas y no la reivindicación de trayectorias personalistas, que la firmeza de la lucha y la radicalidad son aspectos excluyentes de la búsqueda de legitimidad, viabilidad y crecimiento de los movimientos. Además, la radicalidad no solo debiera estar definida por acciones espectaculares posiblemente útiles, como las tomas de las tribunas que, quizás, evitaron el llamado “fast track”, si no también por la formulación de propuestas alternativas, por la clarificación de los horizontes y por la implantación nacional de la lucha.

En tanto que los planteamientos de AMLO responden a una estrategia individual aun no clarificada, un buen tema para la discusión es si su centralidad promueve la movilización y organización popular o, en realidad la contiene.

Por todo lo anterior corresponde a los movimientos, independientemente de AMLO, al tiempo de movilizarse contra los avances de la derecha, generar una dinámica propia, inclusiva, con objetivos tácticos y estratégicos claros y con planteamientos programáticos alternativos en cuyo diseño se incorpore al mayor número de organizaciones e individuos y en torno a los cuales se definan los horizontes de lucha. Todo esto, sin descartar la unidad en la acción tanto con AMLO y la CND como otros actores con los que pueda coincidirse en determinados temas, como la defensa de la industria petrolera nacional, asunto hoy prioritario.

Otro aspecto importante es el que se refiere a los calendarios de la lucha. Mucho se ha hablado, por ejemplo, del horizonte del 2010 como fecha fatal para la transformación nacional. Si bien no pueden preverse grandes estallamientos sociales, sobre todo por que no se tiene conocimiento de algún proceso organizativo con ese objetivo, lo cierto es que la proximidad de la fecha provocará en muchos sectores de la población la disposición a repensar el modelo de nación que tenemos y hacia donde tendríamos que orientar esfuerzos venideros. Los movimientos sociales, las fuerzas organizadas, tendrían, en buena medida, la posibilidad de convocar a discusiones colectivas que potenciaran y canalizaran esa disposición hacia la construcción de un proyecto de nación solidario, tendiente al anticapitalismo.

En fin, nuestro país cuenta con un sin numero de fuerzas movilizadas que en muchas ocasiones han sido los verdaderos vehículos de expresión y lucha popular. Seguramente así seguirán siendo, de todos depende que para ello se construyan las mejores condiciones posibles.

jueves 20 de diciembre de 2007

Steve Earle. Washington Square Serenade: Otro tributo a NYC



Víctor García Zapata

El Rock and Roll nunca le ha regateado reconocimiento alguno a la ciudad de Nueva York. Al contrario, durante, su corta existencia, poco menos de un siglo, el genero musical más popular del mundo ha generado discos, canciones y tendencias estéticas explícitamente inspiradas en la Gran Manzana.

Y es que además de la espectacularidad de sus rascacielos y de su importancia económica, política y cultural, su inmensa y eternamente renovable composición demográfica provoca culto y fascinación gracias a la complejidad y a la dinámica vertiginosa que genera.

Muchas han sido las comunidades que a través de la historia han llegado NYC y cada una ha edificado su propio barrio. Brooklyn, Harlem, La Pequeña Italia, el infaltable Barrio Chino, son solo algunos de los famosos. Pero, sin lugar a dudas que en cuanto a comunidad rockera y alternativa se refiere, la Greenwich Village ha sido la tierra natal y caja de resonancia de infinidad de contraculturas. Por ello es que Steve Earle decidió rendirle homenaje a esta enigmática zona de la urbe de hierro en su nuevo disco “Washington Square Serenade”. Se trata de una obra magistral que a pocas semanas de su lanzamiento ha alcanzado varios reconocimientos, entre los que destaca el ser el disco más escuchado del año por el directo de cine Stephen King.

No solo es un homenaje al mítico barrio enclavado en la East Village de Manhatttan si no que está claramente enfocado a recordar los años 60 cuando de ahí mero, junto con San Francisco al otro lado del país, surgieron los movimientos pacificistas y la música de protesta que ha marcado grandes episodios en la cultura norteamericana, “Este periodo, dice Earle cambió la música pop, le dio un contenido literario y lo llenó de idealismo”.

La Greenwich Village era, en el siglo XIX, un espacio de trabajo rural que paulatinamente fue siendo ocupado por quienes pretendían escapar de la neurosis citadina del centro de Nueva York. Poco a poco se fue convirtiendo en el sitio bohemio por excelencia, tal y como lo evidencian las calles angostas adoquinadas, los edificios neogóticos de ladillos rojos, así como los parques y jardines casi en cualquier bocacalle.

En busca de un ambiente propicio para explotar las capacidades creativas llegaron a la aldea, primero los escritores liberales del siglo antepasado: Mark Twain, Dylan Thomas y Walt Whitman, entre otros. A principios del siglo XX se aposentó ahí el escritor comunista Jonh Reed, años más tarde los pintores expresionistas de vanguardia de los años 50: Mark Rothko y Jason Pollock. Después vinieron los beats Kerovac, Burroughs y Ginsberg.

Earle se detiene en los 60 cuando emergió el Folk que popularizó a Pete Seeger y a sus descendientes: Bob Dylan y Joan Baez. La plaza central del Barrio, la Washington Square, fue el lugar de concentración de las manifestaciones pacificistas y de los artistas callejeros de la época, por ello nombre del álbum, por ello todo la atmósfera que se logra introyectar al reproducirlo.

Con bases de tiempo pregrabadas y tenues acompañamientos de bajo, banjo, órgano, piano y mandolina, Steve logra desgranar nítidamente los aspectos que definen su pasión por la ciudad, por el barrio y por la época: “City of imigrants” es el primer sencillo y, como su nombre lo dice y su ritmo confirma, es una elocuente ratificación de dicha característica de la ciudad. A través de todo el álbum queda manifiesta la identidad de Earle, en “Tennessee Blues” Steve narra el impacto de un joven campirano de Nashville y se topa con la grandeza de NYC.

Cosechando criticas tan favorables como la del diario ingles The Independet que lo calificó como “El mejor compositor de música norteamericana” Washington Square Serenade” constituye el simbólico y afortunado renacimiento para quien sumido en las drogas colocó su carrera al borde del precipicio: “Perdí 5 años de mi vida. De los 35 a los 40 mi adicción a la droga llegó a un punto en el que me resultaba imposible dejarla. Fui “homeless” en Nashville, dormí varias noches abajo de los puentes”, confesó. Después vino la cárcel por portación de armas y posesión de drogas.

Tras recomponerse de aquellos sórdidos episodios, Earle ha sido capaz de crear algunas joyas de la música country: la canciones “Forth worth blues” y “Goodbye” (llevada por Emmylou Harris al extremo del preciosismo en el álbum Wecking Ball), lo demuestran.

No solo regresó a la música si no también al activismo. Asiduo critico de Bush ha particpado en cuanta marcha contra la guerra ha sido convocada. Su disco de 2004 “The revolution starts now” es todo un llamado de conciencia para sus escuchas entre los se encuentran muchos provenientes de los sectores más tradicionales de gringolandia.

Por su contenido revisionista y melancólico, por la innovación de los elementos musicales que contiene “Washington Square Serenade” no solo es la manera perfecta de confirmar que está de regreso con dotes propositivos, y el documento musical más consistente de este fascinante compositor, es sobretodo, otro merecido homenaje a la majestuosa ciudad “donde cualquier sueño puede volverse realidad”.

martes 27 de noviembre de 2007

Año nuevo con Black 47





Víctor García Zapata

Si usted es de los que busca comenzar cada año con una experiencia extravagante, arropado por ambientes fuera de lo cotidianos, la propuesta que el bar The Connolly`s tiene para usted, puede interesarle.

Se trata de un típico Pub irlandés enclavado en el Time Square de Nueva York, que con lo años ha forjado la tradicional velada del 31 de diciembre gracias no solo al divertidísimo ambiente “drunken” que los irlandeses son capaces de crear en cualquier lugar donde se junten, si no porque quien ameniza la noche no es algún grupo versátil de los que se alquilan para tocar cover tras cover, si no, ni mas ni menos, que el mítico cantante Larry Kirwan y su legendaria banda Black 47.

Al encuentro de Kirwan acuden invariablemente cientos de migrantes irlandeses en busca de saciar la nostalgia por sus raíces. Para todos ellos Larry se ha vuelto la voz por la que habla el espíritu de muchos irlandeses que tuvieron que exiliarse a causa del conflicto entre nacionalistas y unionistas que ha marcado la historia contemporánea de aquel país.

Kirwan nació en 1948 en el poblado de Wexford al norte de Irlanda. A causa de su activismo pro nacionalista tuvo que exiliarse a Nueva York a principio de los 80, cuando el conflicto se recrudeció por los enfrentamientos entre el Ejercito Republicano Irlandés (nacionalista) y los grupos paramilitares y terroristas que se oponían a la soberanía de Irlanda del Reino Unido.

Entre 1847 y 1860 huyeron hacia Nueva York mas de 1,100,000 Irlandeses comenzando así una larga tradición céltica en la gran manzana que continua hasta nuestros días, por ello es difícil pensar que Kirwan hubiera podido encontrar otra latitud propicia para explotar sus influencias basadas en Dylan, Marley, The Clash y la música tradicional de su país.

Tras explorar con The Major Thinkers, una banda de corte dance - new wave que merece ser buscada en http// lostbands.blogspot, Larry formó junto con el músico de viento Chris Byrne, Black 47, banda que constituye su principal legado al rock, pero principalmente a la cultura republicana irlandesa.

El nombre de la banda caló pronto en la comunidad irlandesa de la urbe de hierro pues refiere a la llamada “epidemia fúngica de la patata” de 1847 que contaminó los cultivos de todo el país provocando una tremenda hambruna que redujo la población de irlanda en 2 millones y medio. El episodio es parte importante de la identidad izquierdista irlandesa en tanto que desencadenó los movimientos nacionalistas que derivaron en la guerra civil de 1921 y el estatus de republica libre frente al Reino Unido a quien siempre se le achacó no haber invertido lo suficiente para combatir la epidemia.

Kirwan y Byrne Comenzaron a tocar como banda en un pequeño y subterraneo bar de Brooklin llamado el Paddy Reyllis desde donde crearon una sólida base de fanáticos que asistían a sus tocadas a manera de actos reivindicatorios de su nacionalismo. En 1989 grabaron su primer álbum independiente titulado “Home of the Brave”.La voz dramática de Kirwan, la base rítmica fluctuante entre el pop, el rap el reggae y el jazz y las irresistibles melodías de las gaitas y lo vientos propios de la tradición celta, junto con letras político – radicales, fueron los elementos determinantes de la fama que alcanzaron en toda la ciudad. El disco recibió tan buenas críticas que para los siguientes producciones lograron buenos convenios con Mercury y con EMI.

El disco que mejor posición alcanzó en las listas de popularidad fue el “FIRE of freedom” de 1993 producido por el líder de The Cars, Rick Ocasek. Por aquellas fechas Black 47 era una banda renombrada con hits radiales y tocadas ante decenas de miles gentes y rotación continua en MTV. Luego en 1996, en el álbum “Green Suede Shoes” incluyeron la canción “Bobby Sands MP”, quizás la más conocida del grupo. Se trata de una angustiante balada que narra la historia verídica de un miembro de ERI que murió en prisión tras 66 días en huelga de hambre.

En total han grabado 13 discos que, como era de esperarse tratándose de un grupo con genuinas pretensiones mas políticas que económicas, difícilmente mantendrían la fama por muchos años, y de las disqueras comerciales tuvieron que volver a las firmas independientes. Lo que no dejaron de ser fue referencia musical e intelectual para muchos que retomaron su camino, imposible entender a los españoles de Celtas Cortos, a los punks estadounidenses Dropckic Murphys y Floggin Molly sin atender a Black 47, además, por supuesto de a los legendarios The Pogues.

Byrne salió del grupo en el año 2000 para dedicarse por completo a su proyecto Seanchai and the unity squad, un valioso combo musical de hip hop y música electrónica y combativa que tampoco debiera pasar desapercibido. Kirwan se ha confirmado como un nerd hiperactivo y además de mantener a Black 47, ha escrito una decena de obras de teatro sobre la historia de Irlanda que con buena aceptación son presentadas en los vastos circuitos teatrales de Nueva York. También ha escrito dos novelas: “Green suede shoes” a manera de autobiografía y “Liverpool Fantasy” que recién se edita en español y que trata de una historia de ficción que juega a recrear lo que hubiera pasado si los 4 Beatles no se hubieran conocido. Por si fuera poco, desde 2005 es conductor y director del programa “Celtic crush” en la Siruis Satelite Radio.

A pesar de la lejanía con el mainstreem, Kirwan y Black 47 está lejos de retirarse, por ahora sobreviven tocando anualmente en Irlanda, en cuanto festival de San Patricio (santo patrono irlandés) se celebra por todo Estados Unidos y, frecuentemente, en el Connollys de Nueva York donde permanecen gracias a la fama que tienen de brindar espectáculos tremendamente divertidos. Como ha dicho Kirwan: Black 47 es un grupo un grupo de la clase trabajadora que sobrevive de lo que gana recorriendo la milla tocando en donde los dejen.

Contacte, pues, a su agencia de viajes más cercana y prepárese para pasar una de las veladas más divertidas a las que usted puede aspirar en la gran manzana: ¡Black 47 is still alive!

jueves 18 de octubre de 2007

The Adicts en México


Víctor García Zapata

Milenio Diario 15 de octubre de 2007

¿Cuántos grupos de punk nacidos el mismo año que el punk mismo, en 1977, pueden presumir seguir activos 30 años después? Más aún, ¿cuántos grupos de cualquier género pueden jactarse de mantener su alineación original después de tantos años?.

La respuesta requiere una investigación que seguramente ofrecerá poco nombres. The Adicts es uno de ellos y ahora, tres décadas después, lejos de aquellas épocas pero justo a tiempo para reconocer su persistencia contra la tentación de alejarse de la “rebeldía juvenil”, visitan la ciudad capital los próximos 18 y 19 de octubre.

Aunque creados en 1977, ciertamente son poco los registros que sobre los Adicts pueden encontrarse en los primeros años del punk. Nunca alcanzaron la espectacularidad de los Sex Pistols, ni la relevancia de The Clash, pero con el pasar de los años su añejamiento adquiere trascendencia en un circuito musical donde lo que abunda es lo efímero y lo desechable. En gran medida, los Adicts son hoy por hoy los principales voceros y continuadores de la tradición punkera originaria.

Provincianos de Ipswich, uno de los pueblos más viejos de Inglaterra, lograron tocar en Londres hasta 1979, en el famoso por alternativo barrio de Camdem, a partir de ahí comenzaron a generarse un sólido grupo de seguidores que aunque no muy numeroso resultó lo suficientemente fiel como para volver famoso al camión que los trasladaba a todas las tocadas de sus nuevos ídolos.

Personaje importante en el desarrollo de los Adicts, fue John Peel, legendario Disc Jockey ingles por cuyos programas de radio han pasado todo tipo de luminarias musicales para grabar versiones demos de sus rolas: Dire Straits, Pj Harvey, The Cure y muchos más. A los Adicts, Peel les produjo sus primeros sencillos, varios de los cuales formaron parte de su primer álbum: Songs of Praise de 1981.

Después de eso los Adicts han grabado siete álbumes en estudio y tres en directo más una buena cantidad de recopilaciones, con los que han ganado varios primeros lugares en las “Indie charts”.

Su estilo, aunque siempre guitarrero, demuestra sus ánimos renovadores: “Quizás no somos un grupo de punk duro y puro, pero si siguiéramos componiendo como al principio, ya nos hubiéramos aburrido”, explicó el vocalista Kid Dee en una entrevista que le hicieron punks brasileños. Hoy incluyen violín en sus arreglos, algunas baladas y otras rolas fácilmente catalogables como rock urbano.

Kid Dee en la batería, Monkey vocalista, Pete Dee y Scruff en las guitarras, Mel Ellis en el bajo y Danny Graciano en el teclado, los “Adictos” a la música y los escenarios como ellos mismos se describen, irrumpieron en una escena punk “trascendentalista”, con una imagen propia desgarbada y divertida, basada en su pinta a la drugos”, los chavales desquiciados que protagonizaron la película setentera de Stanley Kubrick La Naranja Mecánica, asociándose mucho más a los austeros New York Dolls o a los Ramones de Nueva York que a los rebuscados grupos londinenses. Lo suyo son los dos acordes rápidos capaces de parir melodías accesibles y pegajosas, pero no por ello frívolas.

Si bien con ligereza, sus letras siempre han expresado preocupaciones propias de la juventud inglesa de finales de los 70s, muchas de esas causas, vigentes hasta nuestros días, como la celebre “Jonhy was a soldier de 1982: “Jonhy era un soldado y sin saber porque fue enviado al medio oriente, no cuando regresó quizo bailar, quizo formar una banda pero ya solo tiene una pierna”, fue su peculiar forma de denunciar las atrocidades de la guerra. “Nuestras letras son sobre la desilusión que domina a la sociedad, el desempleo, con nuestra propia actitud, por eso somos una banda de punk porque hacemos todo a nuestro estilo”, esa es la esencia de los Adicts”. Explicó Monkey, el guitarrista. Y para muestra basta el botón de “Viva la Revolution”, su rola más conocida, todo un himno de rebeldía cantado a ritmo tan festivo como inimaginable para los azotados cantantes de trova latinoamericana.

Las tocadas de la próxima semana será las primeras en México y destilan la famosa frase punk de “Hazlo tú mismo” por donde se les vea, pues no se trata de eventos armados por algún mega corporativo, sino creación pura y llana del colectivo “The Real Under” que vasta experiencia tiene ya en eso de la organización y la logística de eventos subterráneos.

La cita es este jueves 18 y viernes 19 en el salón Cultural Roots ubicado en Tacuba 81 en el mero Centro Histórico. Para mayores informes consulte: www.theunder.org.

lunes 8 de octubre de 2007

30 años de punk en México



Víctor García Zapata

Condenado al sin futuro desde los albores de su nacimiento, el movimiento punk superó la juventud y cumple tres décadas de existencia.

De 1977, -cuando miles de mozalbetes londinenses se revelaron a la opresión impuesta por el régimen de Margaret Thatcher - a la fecha, el punk ha sido una de las contraculturas más visibles y, por ende, de las más temidas por los partidarios de las buenas conciencias. No pocos han sido los obstáculos para su sobre -vivencia: Represión policíaca, cotidiano desprecio ciudadano y, entre otros, vanalización y comercialización de sus formas de expresión como la música, y de sus códigos visuales: Avril Lavigne, por poner un ejemplo por demás elocuente.

Basado en la idea de la autogestión frente a las privatizaciones y frente al asistencialismo gubernamental, que a la postre resultan opresivos física y emocionalmente, el punk se ha expandido en múltiples formatos: colectivos activistas, bandas musicales, bandas callejeras, fanzines (revistas), y ello, por supuesto no podía pasar desapercibido en cualquier latitud donde sobrevive un punk. En México tampoco.

El punk que nos enseñó a vivir

“1977 – 2007: El punk que nos vio nacer y nos enseño a vivir” fue el nombre del encuentro con el que 12 colectivos nacionales tuvieron a bien conmemorar los 6 lustros de la identidad que los arropó.

Conferencias, videos, platicas, tocadas y nostalgias fueron las actividades que del 28 de agosto al 2 de septiembre dieron vida a tan peculiar y “picudo” convivio cuyo principal acierto parece haber sido el juntar no solo a varias generaciones si no a diversas corrientes del movimiento en nuestro país, con el objetivo de recapitular, interpretar y proyectar el papel del punk en un mundo capitalista totalmente ajeno a su reivindicaciones libertarias.

Ninguno de los casi 200 asistentes lo cuestiona: la principal influencia vino de Inglaterra. En 1977 los Sex Pistols editaron su primer disco y ello generó la oportunidad de oro para que el punk que se venia gestando desde varios años antes como forma de expresión del descontento juvenil, estalló en las calles y se puso a la vista de todos. Ya después, la exploración musical y el cauce político de The Clash; y la coherencia y radicalidad de The Crass, fueron reivindicaciones casi unánimes.

Resultó inevitable reconocer a los tijuanenses de Solución Mortal, quienes a mediados de los 70s fueron los encargados de introducir en México a grupos estadounidenses como los Dead Kennedys, o a los Dangerous Rythm antes de castellanizar su nombre y darle un toque guapachoso a su música. Tampoco faltó mención a Hysteria y Atoxxxico, pero tema especial mereció el Masacre 68 que a finales de los 80s propuso el grito de “no estamos conformes” para dar voz a la generación más esplendorosa del punk en nuestro país. En el encuentro su vocalista, el mítico Aknes, tuvo que soportar o esquivar cuanto reclamo le llovió por dedicarse ahora, 20 años después, a mantener la tienda de ropa que viste a los espurios “happy punks”.

Necesario y justo el recuerdo a bandas callejeras como los “Mierdas punks”, “los rotos” y los PND (en ingles: el punk no ha muerto) que disputaban territorios y atemorizaban viejitas allá en Los Reyes la Paz, en la San Felipe de Jesús, San Bartolo Ameyalco y otras zonas conturbadas.

Papel especial jugaron las mujeres, quienes lo mismo expusieron la problemática de machismo que subsiste al interior del movimiento punk, que confesaron las satisfacciones que pertenecer a este les ha dado. La Zappapunk prendió a todos con sus dotes de animadora, Margarita profundizo en el análisis de la experiencia, pero Doña Angela se llevó los aplausos cuando narró los sucesos que desde 1968 la llevaron a ser punk y mantenerse así a sus 75 años: “Mi hermano estudiaba en la prepa donde empezó el conflicto estudiantil, por el me involucre en el movimiento y entendí que si no desafiaba las costumbre tradicional pronto mis papas me iban a casar y a meterme a cocinar para mi marido, desde entonces me volví punk… en un libro de Tere Estrada me bautizan como la mama del punk, yo no se si sea cierto pero me da gusto ver que he tenido un chingo de hijo”.

Sórdidas pero ilustrativas resultaron las experiencias del “Reyes”, un peculiar “punkhomeles” que llevó al máximo el principio de la autogestión y allá por los 90s se autogestionó vivienda, junto con muchos otros punks, en el legendario Basurero de Tlayapaca. Por si sola llegó la remembranza a las Jornadas “Caos Urbano” que se realizaron en 1996 en la Glorieta del Metro Insurgentes y que contribuyeron a que los punks dejaran de ser testimonio mítico exclusivo de la periferia, ó las “No Caos” con las que los punks se sumaron al movimiento del Sindicato de Costureras, tratándose, en muchos casos, de apoyar a sus propias progenitoras.

La consistencia de la JAR

Entre las historias recurrentes estuvo aquella del rechazo de la izquierda institucional hacia los eventos punks allá en los tiempos del, Partido Comunista el PSUM y otros. Y es que los punks siempre han mantenido una lucha antisistemica, por una moral colectiva y solidaria que no permita a nadie el monopolio de la violencia y que promueva la elevación de la conciencia al grado de generar relaciones sociales autorreguladas, es decir se trata de una apuesta filosófica muy alejada de la de las reformas de los Partido Políticos.

En ese contexto es que se vuelve significativa la existencia de la Juventud Antiautoritaria Revolucionaria (JAR), convocántes al encuentro y uno de los colectivos mas consistentes del circuito punkero nacional. La JAR se fundó en 1993. Una de sus primeras acciones fue la celebre protesta contra el Mcdonalds de Zona Rosa que por culpa de grupos ajenos terminó en violencia y en posterior persecución sistemática contra los punks de la Ciudad de México. Ya después vinieron los zapatístas, quizás el único movimiento social de alto perfil que ha apoyado a los punks, y dedicaron buena parte del tiempo a realizar acciones de solidaridad con las comunidades indígenas autónomas. A lo largo de estos 13 años también se han involucrado con el sindicato de costureras, han generado fanzines, radios alternativas y talleres de software libre, huertas comunitarias, y han producido decenas de eventos subterráneos con grupos musicales de México, España, y Estados Unidos. Una de las creaciones más visibles de miembros de la JAR es el club The Real Under, antro de música dark, punk, 80s, que hoy constituye toda una aportación a la diversidad de la vida nocturna de nuestra ciudad capital. Para mayores informes consulte su cartelera: www.therealunder.org
Raul Senk, mejor conocido como el KB(son) fue de los fundadores de la JAR y ejerce como punk desde los 80s por el ímpetu de tomar la calle como territorio de convivencia. “Vivíamos – cuenta - en condiciones tan marginales que casi de manera natural estábamos confrontados con la policía. Ya luego vino la participación de los punks en las movilizaciones contra los 500 de opresión por la conquista de América, en 1992 y en 1998 se comenzaron a realizar los encuentros anarko punks, a partir de ahí el movimientos generó propuestas políticas, sociales y autónomas desde varias corrientes y visiones. Lo importante del encuentro fue que se reunieron casi todas las formas de ver el punk y que demostró que hemos aprendido a debatir sin golpes, antes eso era impensable. Con el encuentro reafirmamos que para todos nosotros el punk fue la manera de tener una vida más interesante, creativa e independiente, fue la manera de huir de la explotación a la que habríamos estado destinados”.

Dekadencia G

Sin lugar a dudas una de las presencias más significativas en el encuentro fue la del anarko punk argentino Dekadencia G quien, como invitado especial, brindó un amplio panorama de su experiencia:

“Comencé a ser punk en 1980, en plena dictadura, después en el 83 vino la supuesta democracia con Raul Alfonsin que se basaba, igual que los gobierno de ahora, en los mismos códigos autoritarios. Entonces nos juntamos con los anarquistas principalmente obreros, pero también estudiantes, ambientalistas y de varios tipos. Encontramos con ellos muchas coincidencias, el “do it your selves” que nosotros retomamos de Crass y del movimiento punk de Inglaterra, embonó bastante bien con la autogestión que ellos pregonaban. Desde entonces hemos estado organizados promoviendo el derecho la vida, la acción colectiva, el cooperativismo, la educación popular, y entre otras cosas volver a mirar las aportaciones de las culturas originarias.

Cuando los cacerolazos de 2001 varios de nosotros quedamos sin trabajo, pero vimos con satisfacción que mucha gente comenzaba a hablar de autogestión, de trueque y de muchas cosas que siempre fueron reivindicaciones del anarko – punk y en esos días surgieron espontáneamente en las asambleas barriales. Hoy tengo 41 años y dos hijas, formo parte del colectivo Libertario de Mar de Plata. Nos hacemos cargo de la Biblioteca Popular “Juventud Moderna” que es de las más grandes de Argentina, desde que fue abierta por los anarkistas en 1909, también hemos recuperado el Teatro Diagonal para 2000 personas, el objetivo es hacer teatro popular y un sitio de encuentro para la comunidad.

Una de las experiencias más importantes de punk en Argentina es, sin duda la de los “Mapunkys”, hijos de mapuches que han optado por ser punks dada las coincidencias entre las formas organizativas de los punks y los pueblos indígenas”.

Decadencia G hizo notar que en Argentina no puede hablarse de movimiento punk pues más bien se trata de varios colectivos esparcidos en todo el país con nulos nexos orgánicos. Tras el Encuentro podemos afirmar que México es un caso similar, sin embargo, es imposible restarle valor a una identidad que, como se demostró en el Encuentro, ha echado raíces en diversos territorios, ha proclamado la autogestión como forma de lucha y ha dado rumbo a la vida de centenas o miles de jóvenes cuya inserción en el capitalismo ha sido, por necesidad o por convicción, tan precaria como las posibilidades de desarrollo en el mundo al revés de nuestros días.

tomjoad13@hotmail.com

jueves 23 de agosto de 2007

Live in Dublin: Bruce Springsteen y el rescate de la identidad estadounidense.


Víctor García Zapata

Milenio Diario, 12/08/07

Obsesivo seguidor de Bruce Springsteen desde hace tres lustros y escucha de sus álbumes a grados de fanatismo, hoy no tengo duda en catalogar su recién editado “Live in Dublin” como el mejor disco de su carrera, como una de las mejores producciones discográficas de los últimos tiempos y como un fenómeno cultural que no debiera pasar desapercibido.

“Live in Dublín” es la versión en directo del disco “We Shall Overcome”: the Seeger Sessions, que Springsteen editara el año pasado y que está conformado por 17 canciones de protesta de la historia de Estados Unidos asociadas al histórico cantautor y activita político Pete Seeger. Todas la canciones están versionádas magistralmente con ritmos blueglass, celtas, folkys, countrys y gospel.

El homenaje a Seeger(1999-), es ya de por sí un hecho relevante pues su influencia en la cultura popular desde 1940 hasta los 70s fue básica para el surgimiento de iconos como Bob Dylan y Joan baez, entre otros. Como datos curiosos y representativos de Seeger basta mencionar que en 1951 el régimen mcartista lo condenó a prisión y a censura total en medios de comunicación. En contraste, el Gobierno cubano le concedió en 1999 la orden Félix Varela de Primer Grado en reconocimiento a su trayectoria política.

Tocar y grabar las versiones en vivo de “We Shall Overcome” en Dublín, de donde en el siglo XVI zarparon los fundadores de las primeras 13 colonias de la nación más poderosa del mundo no es casual, es un paso más en la tarea de búsqueda radical de la identidad estadounidense que Sprinsgteen emprendió casi desde que comenzó a tocar, pero que con el tiempo se ha ido profundizando notablemente. Para documentar, valga tan solo leer el artículo que publicó en el New York Times el 5 de agosto de 2004: “Los músicos y los artistas del país, tienen un lugar particular en la vida social y política. A través de los años he tratado de entender el significado de ser estadounidense, lo distintivo de nuestra identidad y nuestro papel en el mundo y como asumir ese papel de
la mejor manera. He tratado de escribir canciones que hablen de nuestro orgullo de nuestra nacionalidad y de las criticas por nuestra fallas”.[1]

En el transcurso de su búsqueda identitaria, el oriundo de New jersey siempre ha recreado historias épicas protagonizadas por todo tipo de personajes callejeros que cuestionan su identidad y su rol en una sociedad sumamente contradictoria: el enamorado que le pide a su novia que lo acompañe en la huida de un pueblo lleno de nacidos para perder donde si se quedan lo único que tienen asegurado es el fracaso (Thunder Road, 1975); los marginados que viven en la “oscuridad que bordea la ciudad” (Darknes on the edge of town, 1978); el endeudado que en medio del agobio asesina a cuanto ser se le puso en frente y sin más es sentenciado a pena de muerte (Nebraska, 1980); al veterano de Vietnam olvidado por un gobierno que le había prometido convertirlo en héroe de la patria (Born in the USA, 1984); o, entre muchos otros, a los migrántes mexicanos que mueren en accidente de trabajo por las malas condiciones en las que tienen que desempeñar labores que los gringos no quieren realizar (Sinaloa Cowboys, 1995).

Pero fue a partir de los ataques a las torres gemelas cuando por el impacto del hecho y la experiencia acumulada del consagrado, el Jefe decidió radicalizar su búsqueda, a costa de desafiar a los no pocos que se quejan de que de unos años para acá es imposible escucharlo sin involucrarse en temas políticos nada acogedores para los que escuchan rock and roll enfundados en pantuflas mentales.

Un año después de los atentados, en 2002, Springsteen publicó “The Rising”. Entre los métodos utilizados para confeccionar el álbum estuvo el de hablar directamente con familiares de las victimas para comprender sus sentimientos, de ahí que durante 15 tracks lo mismo da cuenta la necesidad de venganza de algunos (Empty sky), que de la sensación del terrorista que se hace estallar en un supermercado con la convicción de estar accediendo al paraíso (Paradise).

En 2004 se puso solemne, adquirió una pinta fúnebre a la Jonhy cash y lanzó “Devils and Dust”, cuya canción homónima narra la desconfianza que muchos soldados le tienen a Bush por el monumental engaño sobre las inexistentes armas de destrucción masiva en Irak, la primer estrofa es contundente: “Tengo la mano en el gatillo, pero no se en quien confiar, cuando te veo a los ojos veo demonios y polvo” se trata del soldado apuntando a un iraquí en pleno desierto.

¨”We Shall Overcome” y “Live in Dublín” (álbum 21 y 22 de su carrera) constituyen el punto climático de esta búsqueda. Y es que aunque la frase “para saber quienes somos hay que saber de donde venimos” sea un lugar común no por ello es falsa, lo difícil, en todo caso, es decidir con que parte de la historia nos queremos identificar.

En su libro “La otra historia de los Estados Unidos” Howard Zinn dice que en un país dominado por historias de conflictos, como casi todos los países, el prefiere “explicar la historia del descubrimiento de América desde el punto de vista de los arahucos; la de la Constitución, desde la posición de los esclavos; la de la guerra civil tal y como la veían los irlandeses de Nueva York; la de la guerra de México, desde el punto de vista de los desertores del ejercito de Scout… La de la de la primera guerra mundial desde el punto de vista de los socialistas, y la de la segunda guerra mundial desde el punto de vista de los pacifistas…”[2]

Con esa misma perspectiva de la historia Springsteen decidió explicarse a partir de los de abajo y escudriñar en los textos no oficiales para determinar la serie de canciones que a la postre dieron vida a los discos. Encontró una balada antibélica tradicional de los republicanos irlandeses (Mrs. Mcgrath, 1815), un himno gospel basado en las profecías de un afro americano que amparado en la Biblia luchó contra la esclavitud (Jacob Ladder, 1940), un marcha usada por los movimientos por los derechos civiles (Eyes on the prize, 1956), o la canción tradicional del movimiento laboral de los años 30s, quizás una de las tonadas de protesta más coreada en el mundo (We shall overcome, 1930), entre muchas otras.

Aunque el disco en estudio logró tal elocuencia y calidad interpretativa como para ganarse que la Smithsonian Folk Recording lo incluyera en los hechos relevantes de la línea de tiempo de la música estadounidense, lo cierto es que el álbum en vivo eleva su fuerza a niveles delirantes pocas veces obtenidos en un disco de “roots rock and roll”. Guitarrones, banjos, gaitas, mandolinas, violines trompetas y demás instrumentos acústicos son utilizados despiadadamente por una banda de 17 músicos capaces de demostrar, una vez má,s por que Springsteen ha sido siempre halagado por su impresionante potencia en vivo.

Si algo hay que reclamarle a “Live in Dublín” es que no incluyera la rola “Bring them Home” en su set de dos discos compactos. Es una tradicional melodía incluida en el disco en estudio que demanda el regreso de las tropas: “si amas esta tierra de libertad, tráiganlos a casa, aunque los políticos se pongan tristes, tráiganlos a casa”.

Pero justo es agradecerle que además de las piezas recopiladas, “Live in Dublín” incluya canciones propias de Springsteen en versiones ska, rockabilly, reggae y otros ritmos tan festivos que pueden provocar un reventón en la sala de quien lo reproduce. Significativa en este rubro es la inédita “American Land”, una rola para inmigrantes que en el más devastador de sus párrafos dice: “ los irlandeses, los negros, los italianos, los germanos y los judíos, los puertorriqueños, los ilegales, los asiáticos y los árabes vienen desde muy lejos, con nada en sus maletas, pero con el fuego ardiendo por debajo… mueren construyendo vías del tren, trabajando con la piel y los huesos, mueren en los campos y en las fabricas y sus nombres se pierden en el viento, mueren por conseguir un sueldo, las manos que construyeron el país siguen sin tomarse en cuenta”.

Springsteen cumple en este 2007, el 23 de septiembre, 56 años, es un adulto a plenitud que para muchos se ha convertido en un icono moral de la sociedad estadounidense, depositario de la tradición artistica liberal: “Cuando en “Growing up” (1974) canta “encontré la llave del universo pegada al motor de un viejo coche estacionado”, Springsteen se asimila al “poeta” de Emerson que encuentra sensación de trascendencia en cada pequeño detalle de la vida cotidiana. Cuando en “Jungleland” (1975) canta: “Nos encontraremos bajo aquel cartel de Exxon que alumbra la ciudad” Springsteen se asocia a la tradición de Walt Whitman que dota de grandeza a los pequeños objetos” dice el historiador Jim Cullen.[3]

Evidentes también, son sus referencias al premio nobel Jonh Steinbeck y en especial a su obra “Las Uvas de la Ira” cuyo personaje principal inspiró la canción “Ghost of Tom Joad” (1995), quizás la pieza mas combativa de todo el repertorio de Springsteen: “Tom dijo: donde haya un policía golpeando a un chaval, donde nazca un bebe hambriento, donde haya una pelea racial y odio en el aire, llámame y ahí estaré, cuando alguien luche por un lugar para vivir, por un trabajo decente o por una mano amiga, cuando luche por ser libre, mira en sus ojos y ahí me veras”, reza la más conmovedora de sus estrofas.

El enfoque que Springsteen le ha dado al rock and roll puede deberse también a un impulso de reciprocidad por lo que la música hizo por el: “el rock and roll me salvó la vida, el primer día que pude soportar mi imagen frente a un espejo fue la vez que me vi con una guitarra en la mano” confesó por allá de 1981[4]. Así que si el rock le dio identidad, y papel en el mundo, pues que mejor que utilizarlo como vehículo de búsqueda de una identidad estadounidense que regrese a sus raíces liberales y se aleje del belicismo que los fanáticos del destino manifiesto quieren imprimirle.

“Live in Dublín” es la contundente confirmación de ese papel profundo y propositívo que el Jefe le ha dado al Rock and roll.
















[1] Springsteen Bruce, Chords for Change, New York Times, 5 de agosto de 2004

[2] Zinn Howard, “La otra historia de los Estados Unidos” Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, Cuba, 2004.
[3] Cullen Jim, Born in the USA: Bruce Springsteen and the “American Tradition”, Harper perennial, USA, 1998.
[4] Duffy Jonh, Bruce Springsteen in his own words, Ómnibus press, USA. 1993

Tributo a Crass



Víctor García Zapata
Tomjoad13@hotmail.com

Milenio Diario, 08/06/07


Cuando la pregunta sea: ¿Cuál fue el grupo más radical de la historia del punk? La respuesta segura e inobjetable será que fueron los Crass.

Ahora que por estas fechas y en todo el mundo se conmemoran los 30 años desde que las calles de Londres vieron nacer el movimiento punk conviene por justicia recordar que los Crass fueron la agrupación que con mayor empeño se dedicó a llevar la actitud contestataria propia de su identidad contracultural a los terrenos más radicales de la vida cotidiana. No se trató de extremismo a ultranza, si no de la continua búsqueda de la congruencia entre lo que se cantaba arriba del escenario y la forma en la que se vivía a raz de piso.

Más que un grupo musical, Crass, formado en 1977, fue un colectivo artístico de una decena de estudiantes de la escuela de Arte de Londres que, como buenos descendientes del movimiento hippie de los 60s y convencidos de que el punk comercial de los Sex Pistols era una pantomima “rockstarista”: optaron ellos por irse a vivir a una granja comunitaria ubicada a las afueras de la ciudad de Essex, al sur de Inglaterra, donde cultivaban sus insumos alimentarios e intentaban relaciones horizontales ajenas a cualquier lógica estatísta. Penny Rimbaud, baterista y compositor del grupo aclaró alguna vez: “Sacrificamos el placer personal por el bienestar común, de hecho no sabíamos como era la sensación individual. Éramos una maquina increíblemente bien eficiente y bien aceitada en donde adquiríamos la sensación de humanidad”.

Partidarios de la acción directa Rimbaud, Gee Vauche, Phil Free, Eve Libertine, Steve Ignorant y compañía concibieron que Crass seria su vehículo para expandir el anarquismo y, sobre todo, la consigna “Hazlo tu mismo” (Do it Your Self) como forma de promover la autogestión y la autonomía frente al capitalismo, por aquellas fechas representado “magistralmente” por Margaret Thatcher. “No éramos una banda por motivos artísticos, dijo Rimbaud, lo que queríamos era mostrar nuestra rabia e impotencia por un país y mundo que están funcionando mal”.

A pesar de su identidad confrontativa con el status quo, Crass logró relativo éxito en lo que a venta de discos se refiere. Grabados por ellos mismos y distribuidos solo de manera independiente, digamos en sus tocadas y en algunas pequeñas tiendas de discos, sus álbumes “Penis Envy” de 1981 y “Yes Sir i will” del 83 lograron influir en algunos circuitos de la opinión publica, fundamentalmente a los asociados con la intelectualidad universitaria y, quizás gracias al morbo que caracteriza a los medios masivos de comunicación, fueron varias veces entrevistados en una decena de programas televisivos, de donde invariablemente fueron echados por blasfemar a la Reina Isabel y al resto de monarquía Británica. No en pocas ocasiones tuvieron que enfrentar procesos legales por violar los valores conservadores de buena parte de los ingleses.

Pero, fueron miles de jóvenes potencialmente anarquistas los que de manera más clara se dejaron pernear de las ideas de la comuna. Así, los rastros de los Crass no solo se encontraban en clubes como el Roxy si no también en las famosas ocupas de Nottin Hill y en las manifestaciones: por los derechos laborales, anti – fascistas – feministas – anti- bélicas – por los derechos de los animales y todas aquellas causas libertarias, ajenas al capitalismo, incluso el de nuestro días. Grupos básicos de la historia del punk como Subhumans, Napalm Death o Conflict se reconocen como directamente descendientes de los Crass.

La publicación de sus fanzines “National Anthem” y “The Eklektik” en los que daban rienda suelta a su creatividad grafica y literaria contribuyó a la conceptualización del art punk, es decir a la categoría que unifica a la actitud rebelde del movimiento, con la música y la peculiar estética que lo caracteriza. El logo de los Crass con el que grafiteáron todo Londres a principios de los 80s es hoy un símbolo indivisible de los ambientes anarko - punketos.

Como agrupación musical, Crass se disolvió en 1984 dejando un bagaje de 19 grabaciones, rusticas casi todas ellas. Sin embargo la mayoría de los miembros del colectivo siguieron activos en la creación alternativa.

Aunque se trataba de un colectivo democrático, lo cierto es que Rimbaud es el que más ha sobresalido por su solidez ideológica. Prueba de ello es la vasta creación literaria que ha producido desde que se disolvió el grupo y gracias a la cual sigue siendo un personaje relevante y controvertido de la contracultura británica.

Su libro “The last Hippie” de 1986 causó fuete polémica pues en el Penny hace una fuerte critica al sistema de salud mental como mecanismo de control y dominación social. También ha publicado. “La firma del diamante” es considerado su mejor libro. Se trata de las bases de su concepción sociopolítica, fue inicialmente publicado en 1974 y se ha ido actualizando permanentemente. El escrito californiano Lawrence Ferlingetti lo calificó como: “Un enorme, ambicioso y sonoro trabajo para la imaginación visual”. Ambas publicaciones, junto con su autobiografía “Shiboleth: Mi propia revolución” de 2006, más documentales y música de los Crass pueden hoy conseguirse en la distribuidora de materiales izquierdosos AK Press (www.akpress.org)

Por estas fechas Rimbaud tiene 64 años y junto la ex vocalista Eve Libertine andan rolando por bares y tabernas presentando sus recital titulado “How” que no es si no su ácida y jazzera respuesta a la obra “howl” del escritor beat Allen Gingsberg.

Creativos imparables, y críticos sin concesiones, hoy, Crass y Rimbaud no parecen muy interesado en celebrar las tres décadas del punk, pero, quiéralo o no, los miembros de la Internacional Anarquista distribuyen por sus redes un emotivo mensaje que reza: “Cuando triunfe la revolución, y se imponga la anarkia, tendremos que ponerle un altar a los Crass”.